domingo, 27 de marzo de 2011

Una Europa a dos velocidades

La Cumbre Europea del 24 y 25 de marzo ha dejado a Portugal a los pies de los mercados, sin ayuda y con exigencias. Merkel ha vuelto a imponer su voluntad y se aplaza hasta junio la reforma del Fondo de rescate, a la espera de que los países hagan sus deberes y sus ajustes. Zapatero ha vuelto a ser un alumno aventajado y ha presentado a Bruselas un tercer catálogo de medidas. La principal, que va a recortar el gasto público por Ley, lo que se suma a la obligación de que la Unión Europea dé el ok previo a los Presupuestos de 2012. La Cumbre ha aprobado el Pacto del Euro, por el que 23 países aceptan las recetas económicas impuestas por Merkel y los conservadores europeos. Unas recetas que obligan a un duro ajuste a los países del sur, que van a crecer poco y no van a crear empleo, mientras los del norte crecen y exportan. Una Europa a dos velocidades, con un alto coste para los más débiles.
Portugal vuelve de la Cumbre de Bruselas sin apoyo de sus socios europeos ante la durísima presión de los mercados. No les preocupa que caiga, incluso parecen provocarlo al hablar el presidente del Eurogrupo de que el rescate podía cifrarse en 75.000 millones de euros. Pero  han dejado claro que “gobierne quien gobierne en Portugal, tendrá que hacer recortes”. Es un mensaje claro a los portugueses: da igual a quien votéis en las próximas elecciones, porque la política la dictamos en Bruselas. Es precisamente este mensaje, el hecho de que Sócrates informara antes a la Comisión que a su Parlamento del cuarto Plan de ajuste el que le ha forzado a dimitir. Porque si es por recortes, Portugal ya no puede hacer más de los que ha hecho. ¿Y para qué? Para llevar seis meses desangrándose en los mercados. Y todo porque Merkel y la Comisión no resuelven el problema de fondo, como tampoco lo hicieron antes con Grecia e Irlanda: hacer un frente común ante los mercados, establecer un Fondo de rescate flexible, que compre deuda y ayude de verdad a los países en dificultades.
El problema de fondo es que Merkel y la mayoría de conservadores que gobiernan en Europa quieren hacer cargar la crisis de la deuda sobre los países deudores, sin reconocer su parte de culpa, la de los países y los bancos (como los alemanes), que han prestado alegremente y han provocado también la burbuja de esta crisis. Y así, en lugar de buscar una solución conjunta, que pasaría por renegociar la deuda, tipos y vencimientos, han querido salvar sus bancos a costa de los países deudores. Y les imponen unos planes de ajuste de caballo que van a dificultar su salida de la crisis y el propio pago de la deuda (lean este  artículo : "El error Merkel", de Antón Costas).
España ha conseguido una tregua con los mercados, pero es sólo algo temporal. Si cae Portugal o si los especuladores aprecian la más mínima duda en Bruselas o en Madrid, volverán a oler sangre y a conspirar contra la deuda. Sobre todo hasta junio, cuando se espera aprobar los cambios en el Fondo de rescate, que ya serán tardíos e insuficientes. Mientras, lo que si se ha aprobado es el Pacto del Euro, que obliga a los países a presentar en abril unos Planes para aplicar las recetas económicas impuestas por Merkel y los conservadores de Bruselas: recorte de déficits y deuda, salarios ligados a la productividad, saneamiento de la banca, recorte de la edad de jubilación y reformas en los sistemas de protección social.
Zapatero, siempre haciendo méritos, no ha querido esperar y ha sido uno de los cuatro países (junto a Alemania, Francia y Bruselas) que ha presentado en la Cumbre un paquete de medidas para cumplir con el Pacto. Unas están en marcha, como el recorte de las pensiones, la reforma de las Cajas o el esperado acuerdo de negociación colectiva que modere los salarios. Entre las nuevas, la más importante es el anuncio de una Ley para recortar el gasto público, vinculándolo al crecimiento: tanto creces, tanto gastas. Una decisión por la que ningún Gobierno podrá hacer frente a una crisis gastando más, para luchar contra la recesión, como se ha hecho siempre desde Keynes. Y eso conlleva a que cualquier Presupuesto que apruebe el Parlamento tendrá que tener el visto bueno (previo) de Bruselas. Se acabó la autonomía de la política económica.
Otra medida anunciada es un Plan contra la economía sumergida. Pretende aflorar el empleo irregular, con un doble objetivo: reducir las cifras de paro y recaudar más. La idea es buena, pero hay que ir con cuidado: la economía sumergida (17% del PIB) ha crecido por la crisis y combatirla ahora puede llevar a que muchas empresas despidan a los ilegales  o cierren por no poder pagar cotizaciones o impuestos (sobre todo las pymes).
La Cumbre Europea se ha saldado con el triunfo de las políticas conservadoras en Europa y la idea de que los países del sur, manirrotos y poco competitivos, han de ajustarse para salir de la crisis. Pero no son España, Portugal, Grecia o Irlanda los que han  provocado esta crisis, sólo los que más la sufren. Y con los recortes que nos imponen, ayudados por los mercados, se reduce el consumo, la inversión y el crecimiento (no dejen de leer este artículo del Nobel Krugman : "La falsa ilusión de la austeridad"). No en vano, Alemania y la Europa del norte está creciendo y creando empleo mientras España y los países presionados por los mercados apenas van a crecer este año (en algunos,caerá el PIB) y van a perder empleo. Es el fruto de dar ricino a un enfermo que está en la UVI, en lugar de reanimarle. De nuevo, una Europa a dos velocidades, donde ha triunfado el ajuste a costa de los países más débiles. Así saldremos más tarde de la crisis, con un alto coste para la mayoría de los españoles. Esta no es la Europa que soñábamos.

3 comentarios:

  1. En este texto se ve que como siempre Alemania es la que manda en la Unión Europea y por tanto la que decide lo que se hace en cada país. España parece ir mejorando con el paso del tiempo, cada vez presenta más reformas, parece que incluso nos acercamos al final de la crisis y nos alejamos del peligro de las ayudas de Europa ya que presentamos nuestras propuestas a la vez que los dos grandes Alemania y Francia, la única diferencia entre nosotros y ellos es que ellos van a salir de la crisis en poco tiempo mientras que a nosotros nos va a costar mucho tiempo recuperarnos y sinceramente la solución a la pregunta que todo el mundo se hace es muy sencilla ¿porqué los países están consiguiendo salir de la crisis y España aunque presente muchas propuestas de reformas no? pues porque las propuestas se quedan en eso, en propuestas o cuesta mucho tiempo ponerlas en práctica.
    En lo que se refiere a Portugal creo que quieran o no van a tener que aceptar la ayuda europea para salir de la crisis y no hagan que caigamos todos después, además esperemos que lo que se decía no sea verdad y no caiga España inmediatamente después.
    Carmen Guillén Cebrián, IES Jerónimo Zurita 1011B1D11

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  2. Si, una Europa a dos velocidades: Una acelerando, la del NORTE, que está creciendo y creando empleo y la otra velocidad es la de los países del SUR, que no tiene ninguna velocidad o es una velocidad negativa porque está desacelerándose o a la que están frenando, pues son países presionados por los mercados y que están perdiendo empleo.

    Y entre ellos España que ha seguido con interés los problemas que acechan a Portugal, nuestro país vecino al que la oposición de ese país lo ha colocado al borde del abismo, pues los conservadores no han aprobado el plan de medidas que el presidente presentó para convencer a los mercados y al no tener el suficiente respaldo, el presidente portugués ha dimitido dejando una grave crisis en el país ya que gobierne quien gobierne tendrán que tomar medidas para salir adelante. Y además es otro país al que tendrán que rescatar al igual que lo hicieron con Grecia y con Irlanda.
    Esta situación (aunque en el artículo se dice que España ha presentado un paquete de medidas para afrontar la crisis) la situación de Portugal nos perjudica económicamente ya que casi la mitad de la deuda portuguesa la tenemos en nuestros bancos.
    Además nos están ahogando porque ahora nos han exigido (a España) que para que se consiga estabilidad en el mercado europeo tendremos que aportar unos 83000 millones de euros a un fondo para tenerlos como reserva y garantía para así tener un remanente. Pues Alemania quiere que los países con debilidad económica como España aporten capital para reforzarlo. Alemania culpa de la crisis a los países que han perdido competitividad y que acumulan deuda y por ello quieren que cumplan una serie de requisitos y que se responsabilicen de sus deudas y de su mala gestión.
    Ahora las medidas que España ha presentado para salir de la crisis me parecen que están bien aunque son antipopulares como la reforma de las Cajas para que cumplan una serie de condiciones, otra es la de recortar el gasto público, pero la de recortar las pensiones no me parece tan buena medida porque hay muchas personas que tienen problemas para llegar a fin de mes.
    Además los préstamos que se den a los países que estén en apuros estarán condicionada a unos ajustes y una valoración que se harán antes de la concesión del préstamo para ver si es viable el prestarles dinero o no. Por eso decimos que es un ajuste a costa de los países más débiles porque tendremos que aportar garantías y capitales para avalar el préstamo.
    Mónica Garcés Palacios, IES Jerónimo Zurita 1011B1D08

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  3. Portugal es la última víctima de los mercados financieros en la eurozona.

    Primero fue Grecia, luego Irlanda y por fin Portugal, el próximo en la lista es España, toca ver si resistiremos a los mercados y si estos se van a atrever con un pez tan gordo que además está haciendo bien sus deberes y tiene una deuda pública exterior moderada en comparación con otros países occidentales.

    El problema fundamental que motiva la intervención europea es que los mercados desconfían de la devolución de la deuda pública de estos países, por diferentes motivos.

    Para emitir deuda tienen que pagar un tipo de interés muy alto, el cual estrangula las débiles finanzas públicas de estos países.

    El problema de Portugal es su baja competitividad con el exterior que ocasiona balanza de pagos negativa año tras año. Estos déficits son soportados por deudas públicas y privadas.

    Debido a la crisis económica todos los países han hecho políticas fiscales expansivas que les ha llevado a aumentar los gastos e inversiones a la vez que disminuían los ingresos.

    Ahora cuando los mercados hacen inviable seguir endeudándose no le queda más remedió al gobierno portugués que rebajar los gastos de forma draconiana, pero la oposición no apoyó los nuevos recortes. Ante el cual se produjo la dimisión del primer ministro y a continuación han solicitado el auxilió del FMI y de la UE que efectivamente le han ayudado con unas condiciones de austeridad mayores que las rechazadas en el parlamento por ser duras.

    Estas rebajas en el gasto llevan a una menor afluencia de dinero a la sociedad y provoca que disminuya el PIB y esto tiene un efecto de pescadilla que se muerde la cola, pues si el PIB baja la recaudación del gobierno también; y además el coeficiente entre deuda y PIB aumenta al bajar el PIB.

    1011B1C17

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