martes, 23 de noviembre de 2010

La salida de la crisis se retrasa hasta el 2012

Empiezo con una buena noticia económica (y mira que hay pocas): las grandes empresas españolas, las 130 que cotizan en Bolsa, han aumentado sus ventas hasta septiembre un 12 % y sus beneficios un 22%, cuando hasta junio ganaban sólo un 5% más. Todo apunta a que las grandes empresas han hecho ya su ajuste, tras dos años reduciendo deuda, vendiendo lo que han podido, recortando costes (y plantillas) y pagando casi los mismos salarios.
Hasta aquí bien, porque el ajuste de las empresas es la primera condición para salir de la crisis. Pero estamos hablando de las grandes empresas, que han tenido una válvula de escape para salir del túnel: exportar, vender fuera más que dentro en muchos casos. Y ese no es el caso de los millones de empresas restantes, medianas y pequeñas, ya que sólo 40.000 empresas exportan habitualmente en España. A la mayoría, aunque también están más saneadas que hace dos años (las que no han cerrado por el camino), les falta algo fundamental para salir adelante y crear empleo: vender.

Y aquí, la última noticia es muy mala: el consumo ha caído en el tercer trimestre, por primera vez en un año. No es extraño, ya que los españoles con trabajo se han encontrado con una subida del IVA en julio y con que sus sueldos o han bajado (un 5 % para 4 millones de funcionarios) o han subido menos que la inflación (1,3 % este año, frente a un IPC del 2,3%), con lo que han perdido poder adquisitivo. Además,  se han quitado las ayudas a la compra de coches y el sector público ha recortado también sus gastos por el ajuste fiscal.
Con el miedo al paro, los salarios bajos (el 58% de los ocupados gana 1.000 euros al mes o menos) y que apenas van a subir (o que bajan),  las pensiones  congeladas y 4,600.000 personas desempleadas, no parece que el  consumo se vaya a reanimar en lo que queda de año. Ya se anticipan las terceras Navidades en crisis, con un 11% menos de ventas. Y tampoco se ve una recuperación del consumo en 2011. Las ventas fuera de España tampoco ayudarán mucho, porque Europa y Estados Unidos están creciendo menos de lo esperado.
Sin consumo, ni de las familias ni del sector público (con los Ayuntamientos y autonomías en números rojos), resulta difícil que las empresas, aunque estén más saneadas, vendan e inviertan. Y menos con el dinero  caro y escaso, aún más en 2011, porque el BCE está cerrando el grifo a los bancos y persiste la crisis de la deuda y la falta de credibilidad económica de España. Por eso, la OCDE nos acaba de dar la peor noticia del año : España apenas crecerá en 2011 (0,9 %) y habrá que esperar a 2012 para crecer algo más (1,8%) y crear empleo, quizás para el verano, aunque no creen que empecemos a bajar el paro de forma significativa hasta finales de 2012. O sea que tenemos año y medio más de crisis, por lo menos.

1 comentario:

  1. Está más que claro que nuestro país no está pasando por su mejor momento, ni muchísimo menos. Son tiempos duros en los que hay que apretarse el cinturón y, en mi opinión, extraño me parece que no haya bajado antes el consumo, debido a la congelación de jubilaciones, sin dejar atrás a los trabajadores con sueldos por los suelos, las bajadas de estos o la eliminación de estos, provocando la enorme cantidad de parados que hay en este momento en España.

    Respecto a las subidas en Bolsa de todas las grandes empresas que cotizan en ella, es un dato que nos otorga un pequeño rayito de esperanza. Por poco se empieza. De momento unas cuantas empresas que ya han saldado sus deudas con sus furiosos (y con mucho motivo) trabajadores. Pero a las pequeñas y medianas empresas, ¿quién les ayuda? Cada vez vemos la luz al final de este largo túnel llamado “crisis” más y más lejos. No solo necesitan ayuda estas empresas, sino también la mayoría de las familias e incluso las instituciones (Ayuntamientos en números rojos). Pero el auge de estas empresas es el motor que nos puede llevar hacia esta luz, hacia el fin de esta larga y dura etapa, ya que se crearían más puestos de trabajo, el comercio subiría, y consigo saldrían del apuro los Ayuntamientos e instituciones pudiendo asignar a su vez más subvenciones a gente con iniciativa. Pero volvemos a la pregunta de antes, ya que para que todo esto se consiga, las pequeñas y medianas empresas necesitan resurgir: ¿quién les ayuda? Desde luego, la corrupción que está habiendo en bastantes Ayuntamientos (por no decir todos, ya que la carne es débil y algún dinerillo suelto se quieren guardar) no está ayudando en absoluto nada al bache que estamos pasando. Pero tristemente, ninguno de nosotros tiene la solución, así que como popularmente se dice, “tiempo al tiempo”.

    AndreaIESJerónimoZurita1011B1D19

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