jueves, 18 de diciembre de 2014

La banca en España es cosa de tres (+2)


La crisis bancaria ha provocado un rosario de ventas de Cajas y bancos, que han acabado en manos de los grandes bancos. Y se han ido de España la mayoría de bancos extranjeros. Así, hemos pasado de 55 entidades a 14 grupos bancarios, donde los grandes son ahora mucho más fuertes: La Caixa, Santander y BBVA controlan ya un 44% del mercado y si les añadimos Bankia, Sabadell y Popular sería el 69%. Un grado de concentración que supera al resto de la banca en Europa. Y cuando se venda Bankia (entera o troceada), si cae en sus manos serán aún más fuertes. Algo que no ayuda a los clientes, que tienen menos puertas donde pedir un crédito o más intereses por sus ahorros. Y todo apunta a que habrá más fusiones, con lo que los tres grandes podrían controlar dos tercios de la banca en España. Más grandes supone que son más poderosos y que nos darían más problemas si entran en crisis.
 
enrique ortega

La crisis financiera ha revolucionado el mapa bancario en España desde 2009, cuando el Estado hizo el primer “rescate”, la Caja de Castilla la Mancha (CCM). Hemos pasado de 55 entidades españolas a 14 grupos bancarios: 4 grandes (la Caixa, Santander, BBVA y Bankia, que será vendida pronto), 2 medianos (Sabadell y Popular), 2 pequeños (Bankinter y Grupo March) y 6 grupos de Cajas que ahora son bancos (Kutxabank, Ibercaja, UniCaja, BMN, Liberbank y Abarca), más dos pequeñas entidades que siguen llamándose Cajas (Caixa Pollensa y Caixa Ontinyent) y dos bancos extranjeros (el alemán Deutsche Bank y la portuguesa Caixa Geral).

Este drástico cambio se ha producido  tras un rosario de compras de Cajas y bancos en apuros por parte de los grandes bancos. El más beneficiado ha sido La Caixa (CaixaBank), que se ha convertido en el banco líder en España (en créditos y depósitos), tras aumentar un tercio su tamaño con 5 compras: Caixa Girona, Banco de Valencia (por 1 euro), Bankpyme, Banca Cívica (4 Cajas) y el negocio español de Barclays. El BBVA ha crecido un 20% con la compra de Unnim (3 Cajas catalanas) y Catalunya Banc. Santander es el único grande que no ha comprado, aunque absorbió Banesto y Banif para no perder tamaño. El mayor salto lo ha dado el Banco de Sabadell, que ha más que duplicado su tamaño con 6 grandes compras, que le colocan quinto en el ranking, muy cerca de Bankia: compró Banco Guipuzcoano, la CAM (por 1 euro), Caixa Penedés, Banco Gallego, Lloyds España y las oficinas de BMN en Cataluña y Aragón. Y el sexto grande, Popular, ha crecido otro 19% con las compras de Banco Pastor y el negocio minorista de Citibank. Sólo dos Cajas, Unicaja e Ibercaja, han comprado otras entidades. Y sólo dos bancos extranjeros han “pillado” en esta gran subasta: el venezolano Bandesco compró NovaGalicia Banco (ahora Abanca) y el fondo USA Apollo compró Evo Bank.

Precisamente, otra consecuencia de esta crisis financiera es la fuga de la banca extranjera en España, autorizada a entrar en 1979. El 31 de agosto (2014), Barclays vendió su red en España (271 sucursales y 550.000 clientes) a La Caixa y antes (2013) se habían vendido la red del Lloyds (al Sabadell) y la del Citibank (al Popular). Una fuga que continuaba la marcha, en décadas anteriores de Natwest, Abbey, San Paolo o Credit Lyonnais, para los que España también dejó de ser una inversión estratégica. Su marcha se debe a la dificultad de competir con una escasa red de oficinas y por sus altas pérdidas, porque la crisis les ha pillado con mucha morosidad en hipotecas y créditos a promotores y empresas. Con ello, España es el país europeo con menos presencia de banca extranjera (Deutsche Bank y Caixa Geral).

La consecuencia de ambos fenómenos (compra de Cajas y bancos más fuga de entidades extranjeras) es que la banca en España está concentrada en menos manos: si en 2009 los tres grandes (la Caixa, Santander y BBVA) controlaban un 30,6% del mercado, en 2013 ya dominaban el 40%, según un estudio de BBVA Research. Y en 2014, con las compras de Barclays y Catalunya Bank, ya controlan el 44%. Es el mayor grado de concentración bancaria en Europa, donde los tres grandes italianos controlan el 38,7%, los tres británicos el 34,7%, los tres franceses el 27,2% y los tres grandes alemanes el 21,6%. Si consideramos los cuatro grandes (añadiendo Bankia), controlan el 54% del mercado. Y si añadimos a Sabadell y Popular, los 6 grandes controlan ya el 69% del mercado, más que en el resto de Europa. Sólo cuando sumamos la cuota de los 10 grandes bancos (82,7%), España tiene menor nivel de concentración bancaria que Reino Unido (88,9%), según BBVA Research.

Esta alta concentración de la banca en España aumentará en los próximos años. Primero, porque el Gobierno ha prometido vender Bankia (entera o troceada) y eso aumentará el tamaño de los grandes. Y sobre todo porque siguen cayendo los márgenes bancarios (la rentabilidad de la banca), con lo que para ganar más necesitan ganar tamaño, crecer : la patronal bancaria augura nuevas fusiones, igual que el FMI .Y si la recuperación de verdad tarda unos años, caerán más bancos ( y habrá más compras). Los propios banqueros han comentado que los tres grandes (CaixaBank, Santander y Popular) podrían controlar el 75% del negocio en unos años (con Bankia, tienen ya el 54%).

La consecuencia de esta mayor concentración es que los clientes tienen menos puertas a las que llamar y si las entidades son más fuertes, pueden imponerles mejor sus condiciones. En los depósitos, los cuatro grandes (La Caixa, Santander, BBVA y Bankia, por este orden) controlan el 60% del ahorro y ya se está viendo que han bajado su remuneración, mientras la suben los bancos pequeños y online. En cuanto a los créditos, los cuatro grandes (La Caixa, BBVA, Santander y Bankia, por este orden en el ranking) controlan más, casi el 62% de los préstamos. Y lo peor es que hay 7 provincias donde el control de alguna entidad supera el 40%, con lo que los clientes tienen más difícil negociar: son Segovia, Ávila, Guadalajara, Huelva, Orense  Tenerife, más Ceuta y Melilla, según Funcas. La banca se defiende diciendo que en España hay mucha competencia entre los bancos (Santander acaba de sacar un depósito al 1,75% en Cataluña para competir con la Caixa y BBVA) y que la competencia será mayor cuando entre en vigor  la Unión Bancaria europea. Pero no será hasta 2024.

Entre tanto, la banca española (más concentrada), ha pasado el examen europeo de los test de estrés (capital y solvencia suficientes) y ha vuelto a tener beneficios, en 2013 (+7.274 millones frente a -2.825 de pérdidas en 2012, mientras la gran banca cuadruplicó beneficios) y en 2014: en el primer semestre ganaron 6,363 millones, un 19,5% más que en 2013 y el doble que en 2012. Y los expertos estiman que ganarán otro 15% más en 2015 (+16.000 millones). Todo ello gracias a las cuantiosas ayudas públicas recibidas (141.395 millones sólo entre 2007 y 2012, según el informe de la CNMC, a falta de sumar las de 2013 y 2014) y al recorte que han hecho en sucursales y plantillas: desde 2009, han cerrado 12.768 sucursales (el 27,9%) y han suprimido el 30% de empleos (60.416 hasta 2013). Y siguen recortando: la banca es el único sector (con la agricultura) que pierde empleo en 2014: -8.240 cotizantes hasta noviembre. Sin olvidar nuestra “ayuda” como clientes: cobrar menos por el ahorro y pagar comisiones por todo, sobre todo por Fondos, Bolsa, Planes y seguros.

La banca española es más grande y está más saneada, pero de momento sigue sin dar créditos. Los préstamos a empresas siguen cayendo y se recuperan algo (desde la primavera) las hipotecas que dan a las familias, aunque todavía son pocas (18.000 al mes frente a 120.000 mensuales en 2007) y sólo para clientes con trabajo fijo y más de 50.000 euros de ingresos. El problema ahora no es que los bancos tengan poca liquidez (el BCE les asegura dinero barato para prestar) sino que no hay demanda solvente: hay pocas empresas y particulares a los que prestar sin riesgo (están muy endeudados y les caen las ventas y los salarios). Y encima, la nueva normativa bancaria les exige más capital si dan más créditos: el BCE quiere evitar más “sustos”, pero con tanta exigencia tapona el crédito.

El gran reto de la banca española es mejorar su rentabilidad, que ha bajado mucho con la crisis: si antes ganaban el 15% sobre los activos que manejaban, ahora es del 6%, por la caída de los tipos y del negocio. Para mejorar su margen, tienen que aumentar su negocio y eso pasa porque empresas y familias vayan mejor, algo difícil mientras Europa y España no crezcan más (ahora, el 0,5%). El segundo reto, a medio plazo, es reconvertirse tecnológicamente para competir con los gigantes de Internet, sobre todo Google, Apple, Amazon y quizás Twitter y Facebook, que están empezando a ofrecer servicios financieros (tarjetas y préstamos). Y el tercer reto, el fundamental, es mejorar su imagen: “la banca corre el riesgo de perecer si no recupera la confianza del cliente”, ha dicho con toda crudeza el presidente de la patronal bancaria AEB, quien proponemostrar al público las bondades del negocio bancario” (sic). Quizás por ello, los dos grandes bancos se han hecho accionistas del Grupo Prisa (El País, la SER): Santander es el tercer mayor accionista (5,38%) y La Caixa tiene el 5,34%. Y Rodrigo Echenique, vicepresidente y miembro del Consejo de Administración del Santander, preside desde abril el Grupo Vocento (diario ABC) y podría pilotar su fusión con el periódico El Mundo.

No es comprando medios como la banca mejorará su imagen. Hace falta que vuelva a su negocio (prestar), a implicarse más en la economía, financiando la nueva industria y los sectores de futuro, además de a pymes y familias. Y sobre todo, poner controles internos rigurosos para evitar en el futuro más especulación y más sorpresas como las de Bankia. Y además, deben estar bien controlados y supervisados desde fuera. Y el Gobierno y el BCE deberían evitar que sean cada vez más grandes, como ha pasado en España, lo que no beneficia a sus clientes ni a salvarles si hiciera falta (sería mucho más caro). El test va a ser la venta de Bankia.

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