domingo, 26 de febrero de 2012

Más retenciones y menos sueldo


Este mes de febrero, la mayoría de los trabajadores notarán en sus nóminas que les bajan el sueldo. Es porque les suben las retenciones del IRPF, por la subida de impuestos que aprobó el Gobierno Rajoy en diciembre, la mayor de la democracia. Tambien notarán rebaja en su pensión uno de cada cinco pensionistas. El resto de los contribuyentes lo notarán en la primavera de 2013, cuando presenten la declaración de este año, en la que también pagarán  más por los recargos fiscales en seis autonomías. España se convierte así en el segundo país con los impuestos más altos, por detrás de Suecia. El mayor problema es que con la subida de impuestos, la moderación salarial y la caída del empleo, caerá más el consumo, lo que agudizará la recesión en 2012.


La subida de impuestos supondrá que pagaremos este año 6.475 millones más: dos tercios saldrán de las rentas del trabajo (4.111 millones), casi un tercio pagarán los ahorradores (1.246 millones por depósitos, fondos y plusvalías), otros 918 millones los pagarán quienes tienen un piso (subirá el IBI a 25 millones de viviendas, la mitad más cara de cada ciudad) y los 200 millones restantes los transportistas, que pierden la bonificación al gasóleo.

Centrándonos en el IRPF, la subida obliga a subir las retenciones mensuales en las nóminas, ya en febrero. Subirán todas, la mayoría entre un 1 y un 3%, en proporción a lo que han subido los tipos en todos los tramos de renta: +0,75% hasta 17.707 euros, +2% entre 17.707 y 33.007, +3% entre 33.007 y 53.407, +4% entre 53.407 y 120.000, +5% entre 120.000 y 175.000, +6% entre 175.000 y 300.000 y +7% a los que ganan más de 300.000 euros al año). Las reajustan las empresas, según los datos de cada trabajador, y se pueden consultar en el portal de la Agencia Tributaria.

En líneas generales, dos de cada tres contribuyentes notarán la subida, unos 13,1 millones, mientras a otros 6,2 millones no les afecta, según un estudio universitario. Para sueldos inferiores a 12.000 euros anuales, la rebaja media serán unos 20 euros al año. Entre 12.000 y 22.000 euros notarán bajadas de 35 a 72 euros. A los que ganen entre 22.000 y 27.000 ya les suben los impuestos 108 euros. Y a partir de 30.000 euros año es cuando van a notar la subida: desde 200 euros a 1.850 para los que ganan más de 45.000 euros. Una subida progresiva, que recae sobre todo en las clases medias y altas, aunque pagaremos más todos, con una subida media de 387 euros en 2012 (el informe de Gestha la rebaja a 222 euros por contribuyente).

La subida de impuestos también va a rebajar algunas pensiones, de uno de cada cinco pensionistas. Por un lado, a los 3,4 millones de pensionistas que ganan entre 9.500 y 17.700 euros, la subida de tipos (+0,75%) les come casi toda la subida de este año (1%). Y los 1,6 millones que cobran entre 17.707 y 33.077 euros tendrán una subida de impuestos del 2%, que se come la mitad de su revalorización: perderán entre 55 y 250 euros este año.

Hay otra subida de impuestos que no se refleja ahora en las nuevas retenciones, sino que la pagaremos al presentar la declaración en 2013: los recargos de seis  autonomías, entre el 2% (Comunidad Valenciana), el 3% (Cantabria, Extremadura y Andalucía), el 3,5% (Asturias) y el +4% de Cataluña, que ha subido el tipo máximo del 52% en el resto de España al 56%. Con ello, los contribuyentes de estas autonomías van a pagar más IRPF, sobre todo porque también varían las deducciones. Así, una familia paga 3.448 euros más en unas regiones que en otras, según el REAF.  Además, este año se pagará impuesto sobre patrimonio (más de 700.000 euros) en toda España, salvo en Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia, que bonifican la cuota al 100%.

Junto a esta subida de impuestos, hay otra que pagaremos sin saberlo, la derivada de que este Gobierno tampoco haya deducido la inflación de la tarifa (deflactarla) ni de los tramos de la renta, algo que se hizo hasta 2008. Con eso, ganando lo mismo, pagamos más (al margen de esta subida de tipos), porque  no se han actualizado las deducciones (ni el mínimo personal y familiar ni por rendimiento del trabajo) ni los tramos de renta, que llevan 4 años invariables. Eso supondrá pagar unos 2.500 millones más en 2012, según cálculos de Gestha, una media de 130 euros por contribuyente. Una subida encubierta.

Al final, con esta subida de impuestos, la mayor de la democracia, España (52% de tipo máximo) pasa de ser el 11º país de Europa con más impuestos al 3º, sólo por detrás de Suecia (56,6%) y Bélgica (54%). Y los que viven en Cataluña (56%), Asturias (55,5), Andalucía, Extremadura o Cantabria (55%) pagan más impuestos que ningún país del mundo, salvo Suecia y la isla caribeña de Aruba. Y no sólo los más ricos, sino también en los demás tramos de renta, según un estudio del Instituto Juan de Mairena. Algo que no se corresponde ni con lo que ganamos (22.000 € de media frente a 35.000 de media en la UE) ni con los servicios públicos que recibimos, ahora además recortados.

Con todo, lo peor de esta subida de impuestos no es pagarlos. El peor efecto es que esta subida de retenciones rebaja aún más el poder adquisitivo de los españoles. Y si sumamos la moderación salarial (subidas del +0,5% pactadas por sindicatos y patronal y para muchos nada, frente a una inflación del 1,5% mínimo) y la pérdida de empleos (hasta 600.000 más en 2012), podría esperarse una caída del consumo de 20.000 millones de euros este año. Y como el consumo aporta un 60% al crecimiento, eso podría traducirse en una caída del PIB del -1,2% sólo por eso. O sea, más impuestos, menos consumo, más recesión. Ayudan a reducir el déficit, pero nos meten más en el pozo. Así no salimos.   

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