lunes, 10 de marzo de 2025

6ª bajada tipos, pero hipotecas más costosas

El Banco Central Europeo (BCE) bajó el jueves los tipos de interés oficiales (-0,25%), por 6ª vez en los últimos nueve meses, tras haberlos subido 10 veces antes, entre 2022 y 2023. Ahora, el BCE podría darse una tregua en las bajadas, por temor a un repunte de la inflación tras los aranceles de Trump. Con todo, el Euribor bajó al 2,40% en febrero y eso abarata la cuota de las hipotecas que se revisen los próximos meses. Pero ojo: la bajada de tipos no abarata las nuevas hipotecas, porque el precio de los pisos se ha disparado y eso provoca que la cuota a pagar ahora sea más alta en muchas ciudades. Y los precios seguirán subiendo, porque hay poca oferta y resulta más barato pagar una hipoteca que un alquiler en las grandes ciudades (para los que tengan ahorros y un salario suficiente, no para jóvenes y familias vulnerables). Por mucho que bajen los tipos, si no se promueven más viviendas, las hipotecas serán prohibitivas.

                            Enrique Ortega

Como se esperaba, el Banco Central Europeo (BCE) bajó el jueves los tipos de interés oficiales, otro -0,25%, la 6ª bajada del precio oficial del dinero en los últimos meses (junio, septiembre, octubre y diciembre de 2024, enero y marzo de 2025), dejándolos en el 2,50%, el tipo en que estaban en diciembre de 2022 y a finales de 2008. Con ello, el BCE desanda parcialmente el camino de las 10 subidas de tipos aprobadas entre julio de 2022 y septiembre de 2023, cuando disparó el precio del dinero del 0 al 4,5%.

Con esta 6ª bajada de tipos, el BCE se distancia de la Reserva Federal USA, que sólo ha aprobado 3 bajadas de tipos en los últimos meses (septiembre, noviembre y diciembre de 2024) y que decidió no bajarlos el 29 de enero, a la vista de la amenaza de aranceles de Trump, aunque los había subido antes que Europa (en marzo de 2022), más veces (11 subidas de tipos entre 2022 y 2024) y los mantiene en un nivel más elevado (4,50%, frente al 2,5% el BCE). Y también se distancia del Banco de Inglaterra, que sólo ha aprobado 3 bajadas de tipos en los últimos meses (agosto y noviembre 2024 y febrero 2025), tras 14 subidas de tipos entre 2021 y 2024 y que también tiene el dinero más caro que Europa: 4,25%.

El BCE ha bajado más veces y más los tipos en los últimos meses (-1,50%) que EEUU (-1%) y Reino Unido (-0,75%) porque la economía europea está estancada y crece mucho menos y los tipos altos no ayudan sino que perjudican la recuperación. En 2024, la zona euro apenas creció un +0,7% (frente al +2,7% que creció USA y el +1% el Reino Unido), mientras Alemania seguía en recesión (-0,2% caía su PIB) y apenas crecían Francia (+1,1%) e Italia (+0,5%), sólo España (+3,2%), según Eurostat. Y el panorama para 2025 no es muy halagüeño, según el propio BCE, que ha rebajado la previsión de crecimiento de la zona euro (+0,9% frente al +1,1% que esperaban crecer hace unos meses). Así que necesitaban bajar los tipos en marzo, para no hundir más la economía europea.

Y se podía hacer, porque la inflación en Europa está medianamente controlada: ha bajado al 2,4% en la zona euro en febrero, tras 4 meses antes de subidas (desde el 1,7% de septiembre al 2,5% de enero). Ahora, el BCE espera que la inflación de la zona euro siga estable y acabe el año en el 2,3%, algo más de lo previsto hace unos meses (2,1%), pero en un nivel asumible, para poder bajar del 2% (su gran objetivo) en 2026.

Con este panorama, la estrategia del BCE era seguir bajando los tipos en 2025, al menos otras dos veces más, hasta acabar el año en el 2%, para no entorpecer el bajo crecimiento europeo. Pero Trump ha trastocado esta estrategia y el BCE ya ha anticipado que podría darse una tregua en las bajadas y no aprobar otro recorte en su próxima reunión, el 17 de abril. El temor es que la amenaza de aranceles de Trump a Europa (a partir del 2 de abril) dispare la inflación en los próximos meses, no sólo en la UE sino en el resto del mundo, por la generalización de aranceles. Y que este proteccionismo provoque una recesión en Europa. Así que el BCE se coloca en posición de “esperar y ver” antes de aprobar nuevas bajadas.

Este complicado panorama económico internacional podría frenar la bajada de tipos no sólo en Europa, sino también en EEUU y el resto del mundo, afectando negativamente a las empresas y a las familias, a la inversión, el consumo y el crecimiento. Y podría frenar la caída del Euribor, que ya ha bajado mucho en los últimos meses: ha caído del 4,16% en octubre de 2024 (tipo más elevado en los últimos 4 años) al 2,40% con que cerró febrero de 2025. Y algunos expertos creen que bajará al 2,2% en verano y rozará el 2% a fin de año.

Todo va a depender de los aranceles y los enfrentamientos geopolíticos, pero, de momento, los 4 millones de familias que están pagando una hipoteca verán reducida su cuota cuando les toque revisar su hipoteca a tipo variable. Ya ahora en marzo, la rebaja será de 110 euros al mes para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años (que paga el Euribor+1%). Y lo notarán más los que revisen su hipoteca a partir de junio, porque el Euribor superó el 4% en junio de 2024 (hasta diciembre, que bajó el 3,67%) y esta primavera rondará el 2,2%, lo que supondrá rebajas de cuotas de unos 160 euros mensuales. También notarán la rebaja de tipos las empresas que tienen créditos referenciados al Euribor.

El problema lo tendrán los que están pensando en pedir una hipoteca nueva para comprar una casa. Con las anteriores rebajas de tipos del BCE, la contratación de hipotecas se ha reanimado y hasta disparado en diciembre de 2024, cuando aumentaron un 30% (32.377 hipotecas), según el INE. Así, en 2024, los españoles contrataron 423.761 hipotecas, +11,2% que en 2023 y la 2ª mayor cifra (tras las 464.107 de 2022) desde la caída iniciada en 2013 (199.703 hipotecas).Ahora, se espera que la demanda de hipotecas siga creciendo, con la bajada de tipos, aunque el precio que se paga apenas haya bajado (3,25% pagado en diciembre de 2024, frente al 3,33% en diciembre de 2023).

Pero los que piensan en contratar una hipoteca tienen un problema, que no son los tipos: el precio de coste de las viviendas que vayan a comprar se ha disparado estos años, más de lo que han bajado los tipos. Y, en consecuencia, las hipotecas son ahora más costosas, hay que pagar una mensualidad más alta, aunque los tipos bajen. Veamos algunos ejemplos.

Un piso cuesta ahora de media en España 2.271 euros/m2, según los datos del portal Idealista, frente a 2.056 euros que costaba en febrero 2024, 1.960 euros en febrero 2023 y 1.801 euros que costaba en febrero 2022 (cuando el Euribor estaba en negativo). Si calculamos la evolución del precio de una vivienda media, de 90 metros cuadrados, el precio ha saltado de 162.090 euros en 2022 a 204.390 en febrero 2025. Y si comparamos el coste mensual de una hipoteca (por el 80% del valor en cada momento, a 25 años y pagando el euribor+1%), comprobamos la subida de la cuota: de 469,28 euros en febrero de 2022 a 787,12 en febrero de 2023 y a 837,24 euros en febrero de 2024. Y tras las 5 bajadas de tipos anteriores del BCE, la mensualidad apenas baja y se quedaba en 810,45 euros en febrero…

Pero eso es la media en el conjunto de España. Si tomamos los precios de las grandes ciudades, resulta que la cuota que pagamos ahora por comprar un piso es más alta que hace un año, a pesar de las bajadas de tipos. En Madrid capital, la hipoteca de un piso medio de 90 metros (que cuesta ahora 471,420 euros, según Idealista) sale por 2.133 euros, frente a los 1.738 euros que había que pagar de hipoteca por ese mismo piso en febrero de 2024 (cuando costaba 384.000 euros). Y en Barcelona, la cuota hipotecaria para comprar un piso de 90 metros (que cuesta ahora 427.590 euros, según Idealista) es de 1.934,70 euros mensuales, frente a los 1.755,12 euros de hipoteca que costaba comprar es mismo piso en febrero de 2024 (cuando costaba 387.900 euros). Y eso mismo pasa en ciudades como Bilbao, Málaga , Valencia, Sevilla, Palma, San Sebastián, Cádiz, Las Palmas, Coruña…: los precios de los pisos han subido mucho más de lo que han bajado los tipos de las hipotecas. Hay que pagar más cuota mensual para comprarlos (y más entrada y gastos).

Este es un grave problema con el que se van a encontrar los jóvenes y familias que piensen ahora en comprar piso, tras haber bajado los tipos: les saldrá más caro. Y más cada mes, porque hay una falta de viviendas en el mercado y los pisos siguen subiendo, tras haberse encarecido un +11,3% en 2024 (según el INE) y un +43,8% entre 2014 y 2023, según el INE. Pero a la vez, mucha gente se hace esta otra cuenta: ahora sale más barato comprar que alquilar. Y es verdad. Un alquiler medio en España cuesta 1.260 euros (14 euros por metro cuadrado, un piso de 90 metros), según el portal Idealista (febrero 2025) y la cuota de una hipoteca por el 80% del precio medio de un piso de 2ª mano (204.390 euros) sale por 810,45 euros, dos tercios del precio del alquiler. En el caso de Madrid capital, el alquiler medio es de 1.908 euros (21,2 €/m2) y una hipoteca para comprarlo (80% de los 471.420 euros de precio de venta) cuesta poco más, 2.133 euros. Y en Barcelona, con un alquiler medio más alto, de 2.133 euros, el coste de una hipoteca para comprarlo (80% de los 427.590 euros de precio de venta) sale por 1.935,70 euros mensuales, menos que el alquiler.

Estas cuentas se pueden hacer extensivas a la mayoría de España: en 2024, en 60 de las 64 ciudades con más de 100.000 habitantes costaba menos la cuota de una hipoteca que el alquiler, según este estudio de UVE Valoraciones. Sólo había cuatro grandes ciudades donde alquiler era más barato que comprar: San Sebastián, Marbella, Cádiz y Palma. Y ahora, en 2025, se ha sumado Madrid, por la fuerte subida precio vivienda en los últimos meses.

Pero estas cuentas no tienen presente un doble problema. Por un lado, que hay muchos jóvenes y familias que no pueden pensar en comprar un piso, aunque la cuota les sea más baja que el alquiler, porque no tienen dinero ahorrado para pagar la entrada (el 20% del valor del piso que no cubre la hipoteca) y los gastos e impuestos que hay que pagar (otro 10% más). O sea, que para comprar un piso “medio” que vale ahora 204.390 euros (no en una gran ciudad, donde este precio se duplica), habría que tener “ahorrados” ( o que se lo dejen los padres) unos 62.000 euros (o 135.000 en el caso de Madrid o Barcelona), algo inalcanzable para la mayoría de los jóvenes y para muchas familias.

Pero además de tener ahorros para la entrada y gastos, conseguir una hipoteca no es algo sencillo, como todo el mundo sabe. Hay que tener unos ingresos regulares y un contrato laboral medianamente estable, pero sobre todo, hay que asegurarle al banco que el pago mensual de la hipoteca no supera el 30% de los ingresos. Así, si un joven o una familia se plantea pedir una hipoteca de 163.500 euros, para pagar el 80% del precio de ese piso “medio” (de 204.390 euros, que “no existe en la mayoría de ciudades), debe saber que la cuota mensual a pagar (810 euros ahora, con el Euribor de febrero) no puede ser más del 30% de su sueldo. O sea, que esa familia tiene que ingresar 2.700 euros al mes… Y si piensa comprar un piso en Madrid, pagando una hipoteca  de 2.133 euros mensuales, debe justificar que la familia gana al menos… 7.110 euros al mes. Algo imposible para casi todos.

Así que bajan los tipos, pero comprar un piso sigue siendo algo difícil para la mayoría, aunque sobre el papel sea “más barato” que alquilar. Sobre la base de las bajadas, los bancos españoles ya preparan “una guerra de hipotecas” para primavera, buscando clientes que puedan pagarlas (no es fácil encontrar quienes tengan sueldos “suficientes). Así que la estrategia es “filtrar” clientes, conseguir aquellos con nóminas estables y suficientes y ofrecerles “tipos escaparate” bajos, a ser posible “fijos” (más rentables para las entidades a medio plazo) y que ronden la cifra mágica del 3%. O tipos variables con el “gancho” de Euribor más 1% y menos, a cambio de que el hipotecado se “vincule” con el banco: nómina, tarjetas, seguros y todo aquello que genere comisiones para sumarlas al margen en los tipos. Es el “secreto” que ha permitido a los 6 grandes bancos españoles ganar 31.768 millones de euros en 2024, más del doble que antes de la pandemia (13.222 millones en 2019).

En resumen, los tipos bajan, pero podrían no seguir bajando este año, si los aranceles siguen adelante y se despierta la inflación en el mundo y en Europa. Pero el problema es que la rebaja de tipos no beneficia a jóvenes y familias que busquen casa, porque la fuerte subida de precios hace que el coste mensual de las nuevas hipotecas suba, sobre todo en las grandes ciudades. Así que cada vez será más difícil comprar. Y cuanto más suban los alquileres, peor, porque se encarecerán las compras y las hipotecas. Así que la clave no está en las hipotecas y los tipos sino en aumentar la oferta de viviendas (para compra y alquiler), consiguiendo más suelo, financiación y promociones, con un Pacto (que parece imposible) entre el Gobierno, las autonomías, Ayuntamientos, promotores y bancos. Y ayudar a los que tienen viviendas vacías a que las alquilen, con garantías de seguridad y precio. Pero nada de esto se hace y la angustia de los que buscan casa crece cada día. Un problemón.

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