El empleo cerró 2025 con la creación de 605.400 nuevos
empleos, la 3ª mayor subida anual, tras
2021 (+840.600 empleos) y 2023 (+783.000). Y lo más llamativo: el
paro bajó del 10% (9,93%), la menor tasa desde marzo de 2008.
Además, el empleo es de calidad: el 84,86% de los asalariados tienen
ahora un contrato indefinido. Pero no podemos olvidar dos datos que
pesan como una losa: España es el país con más paro de Europa y la OCDE y
tenemos una baja tasa de empleo, por lo que necesitamos que trabajen otro
millón largo de españoles más. No podemos “dormirnos en los laureles”. Hay que
seguir modernizando la economía e invirtiendo para que trabaje más gente y baje
más el paro. Habría que aprobar dos medidas: un Plan de choque
para los parados mayores, mujeres, jóvenes y 6 regiones con alto paro y una reforma
a fondo de las oficinas de empleo, gestionadas por las autonomías y que no
funcionan. Pero ambas medidas exigen algo hoy imposible: acuerdos políticos. Enrique Ortega
Otro año más, las Navidades han sido buenas para
el empleo, que creció en +76.200 personas en el 4º trimestre, algo
más del doble que el año pasado (+34.800) y bastante mejor que en las Navidades
de 2023 (-19.000 empleos) y 2022 (-81.900 empleos). Y como el resto del año fue
bueno para el empleo, sobre todo la primavera (+503.300 empleos en el 2º
trimestre), 2025 se cerró con 605.400 personas más trabajando en España,
según
la EPA publicada el martes. Es el tercer mejor año para el empleo desde
la pandemia, tras los anteriores récords de 2021 (+840.600 ocupados) y 2023
(+783.000 ocupados). Con este nuevo aumento, ya trabajan en España 22.463.300
personas, otro récord histórico, que supera con creces el mejor dato de
nuestra historia, las 20.646.000 personas que trabajaban en junio de 2008.
Y desde antes de la pandemia (diciembre 2019), España ha creado ya casi 2,5
millones de nuevos empleos (+2.496.400 ocupados en estos 6 años).
En 2025, el aumento del empleo (+605.400 ocupados) se
ha dado más entre las mujeres (+306.200) que entre los hombres (+299.200),
concentrándose sobre todo en los mayores de 50 años (+383.300
empleos, el 63% del total) y entre los jóvenes (+275.400 empleos
entre los 20 y 29 años), cayendo sólo la ocupación entre 40 y 49 años (-45.100)
y entre los menores de 20 años (-8.300 ocupados). Un dato relevante
es el fuerte aumento porcentual del empleo entre los extranjeros (+257.900
empleos, +7,7%), aunque crece más numéricamente entre los
españoles (+341.700 empleos, +1,97%). Y con ello, el 15,91% de los
ocupados en España (3.575.900 trabajadores) tienen nacionalidad extranjera.
La mejora
del empleo en 2025 se ha debido casi toda al sector privado (+553.300
empleos) y apenas creció el empleo público (+50.100 ocupados). El motor del
empleo volvieron a ser los servicios (+369.900 empleos), sobre
todo por el turismo, la hostelería y el comercio, creciendo también en la
industria (+112.200), la construcción (+79.500) y en el campo
(+43.800 ocupados en agricultura). Por autonomías, el mayor aumento
porcentual del empleo se ha dado en Ceuta (+9,81%: +3.000 empleos), Murcia
(+5,89%: +39.600 empleos), Extremadura (+4,58%: +19.100 empleos) y Castilla la Mancha (+4,26%: +38.800
empleos), aunque en cantidad total, quienes crearon más empleo fueron Andalucía
(+138.400), Comunidad Valenciana (+98.800). Madrid (+78.800) y Cataluña (+57.300),
cayendo sólo en Melilla (-600 ocupados).
La mejora del empleo (+605.400) ha sido mayor que la bajada del paro,
que se ha reducido en -118.400 personas en todo 2025, menos que en 2024
(-265.300 parados) debido a que han vuelto a subir “los activos”,
las personas que se han “animado” a buscar trabajo (han crecido en +487.100),
alcanzando otro récord histórico (24.940.400 “activos”). Eso puede
deberse a una mayor entrada de extranjeros y a que hay más mujeres y jóvenes
que buscan ahora trabajo. Con todo, tenemos una cifra de parados de las más
bajas de nuestra historia: 2.477.100 parados a finales de 2025. Y la
tasa de paro baja del 10%, hasta
el 9,93%, la más baja desde 2008
(9,6% de paro en marzo), a años luz del paro disparado de 2013 (26,94% en marzo) aunque todavía lejos del “suelo” de junio de 2007
(cuando la tasa de paro era del 7,93%).
El paro en 2025 ha bajado más entre los hombres (-79.500)
que entre las mujeres (-38.800), también hay más paradas (1.323.800
frente a 1.153.300 parados) y tienen una mayor tasa de paro (11,24%
frente al 8,76% los hombres). Y el
paro ha bajado más entre los que tienen de 25 a 54 años (-87.700
parados, el 74% de la bajada total), bajando mucho menos entre los menores de
24 años (-39.700 parados) y subiendo entre 20 y 24 años (+13.100 parados). Con
ello, baja el paro entre los menores de 25 años (del 24,9 al 23%),
aunque sigue siendo altísimo y casi
duplica al paro juvenil en Europa (15,1% en la UE-27),
cuadruplicando el alemán (6,8%). El paro ha bajado sobre todo en
los servicios (-43.200 parados), entre los que perdieron su empleo hace
más de un año (-63.200 parados) y entre los que lo buscan por 1ª vez (-14.100
parados), también en el campo (-4.700 parados), subiendo en la industria
(+4.200 parados) y en la construcción (+2.600). Y destaca la bajada del
paro en Cantabria (-17,56%, -4.100 parados), Madrid (-17,45%,
-57.300), Murcia (-14,91%,-15.500) y Comunidad Valenciana (-14,12%, -47.100),
mientras subió el paro en 7 regiones, sobre todo en Canarias (+12.500),
Castilla la Mancha (+7.600) y Navarra (+5.600 parados), según
la EPA.
La histórica bajada del paro por debajo del
10% de los activos no puede hacernos olvidar que hay 6 regiones con
una tasa de paro muy superior: Melilla (23%), Ceuta (22,21%), Andalucía
(14,66%), Extremadura (13,42%), Canarias (12,63%) y Castilla la Mancha (12,05%
de paro), mientras hay otras 9 autonomías que tienen una tasa de paro
“casi europea” (6% es la tasa paro UE-27): Madrid (7,04%), País Vasco
(7,50%), Aragón (7,70%), Baleares (7,80%), La Rioja (8%), Navarra (8,10%),
Cataluña (8,24%), Galicia (8,26%) y Asturias (8,42% de paro), según
la EPA. Tampoco podemos olvidar que hay 772.300 hogares (el 3,9% del
total) con todos sus miembros en paro (aunque es la cifra más baja desde
2007).
Pero hay otros datos del paro que son muy
positivos. Uno, que ha subido el número de parados que reciben un
subsidio, tras la reforma del desempleo en 2024: son 1.838.267 beneficiarios,
el 76,31% de los parados registrados (eran el 61,53% en 2019) los que se benefician de alguna ayuda, según
Trabajo (869.966 cobran un subsidio contributivo que ya está en 1.029 euros
mensuales y el resto reciben un subsidio asistencial de 480 euros). Y otro, que siguen bajando los parados de larga
duración, quienes llevan más de un año sin encontrar trabajo: eran 900.800
parados a finales de 2025 (-98.900), el 36,36% de todos los parados, la mayoría
de ellos parados mayores de 45 años y mujeres (500.900).
Junto a la bajada histórica de la tasa de paro (al 9,93%), el otro gran
dato relevante de esta EPA 2025 es la calidad del empleo que tenemos, no
solamente que la cantidad (22.463.300 ocupados) sea récord. Así, gracias
a la reforma laboral (que entró en vigor en marzo de 2022), en 2025 no sólo
trabajó mucha más gente sino que sigue aumentando el número de asalariados
con contrato indefinido: eran 16.260.000
trabajadores, el 84,86% del total, cuando eran el 83,50% a
finales de 2023 (y el 74,6% a finales de 2021). Además, han subido
algo los ocupados a tiempo completo (del 86 al 86,24%) y bajan ligeramente
los trabajadores a tiempo parcial (del 14 al 13,75%), que superan
los 3 millones (de esos 3.089.000 empleos parciales, 2.250.000
los tienen mujeres).
Ahora, en 2026, el Gobierno y los expertos creen que España
seguirá creando empleo, más que el resto de Europa pero menos que en
2023 (+783.000), 2024 (+468.100) y 2025 (+605.400 empleos), porque creceremos
algo menos (+2,2%,
frente al +2,9% en 2025). La previsión
enviada por el Gobierno a Bruselas, en octubre de 2024, apostaba por crear
1,6 millones de empleos entre 2024 (+556.132 empleos, aunque realmente se han
creado +468.100), 2025 (548.645 empleos,
aunque se han creado 605.400) y 2026 (494.878 empleos), con el objetivo
de que España roce
los 23 millones de ocupados en 2026 (22.989.350) y baje su tasa de
paro del 10% en 2026 (ya conseguido en 2025).
Los datos de la EPA 2025 indican que estamos en el buen
camino para lograr ambos objetivos. Pero el Gobierno Sánchez no puede
“lanzar las campanas al vuelo” con el empleo y el paro, por dos
razones. Una, porque seguimos siendo el país de Europa y de la OCDE (36 paises)
con la mayor tasa de paro: 9,93% en España frente al 6%
en la UE-27 y el 4,8%
en la OCDE. Y la otra, porque la tasa de empleo en España es mucho más baja
que en Europa: a finales de 2024 trabajaban aquí el 71,4% de los que tienen
entre 20 y 64 años, frente al 75,8% que trabajaban en Europa, el 75,1% en
Francia o el 81,3% en Alemania, según
Eurostat. A lo claro :que España tiene 1,2 millones de personas menos
trabajando que las que deberíamos tener si fuéramos como la media europea.
Y que trabajan 2,5 millones de españoles menos de los trabajarían si tuviéramos
la tasa de empleo de Alemania.
Ese es nuestro gran reto como país: modernizar
la economía para que ofrezca empleo a más gente (entre 1 y 2 millones
más) y que eso permita reducir la tasa de paro “a niveles europeos”. En
eso deberíamos centrarnos a medio plazo, sin regodearnos en los récords. Y más
con un
contexto internacional tan incierto. Eso implica tomar 2
medidas a corto plazo, que exigen (¡ cómo no¡ ) un pacto político
económico y social. Una, aprobar un
Plan de empleo, para fomentar la contratación de parados mayores de 45
años, mujeres y jóvenes, sobre todo en esas 6 regiones con más paro que la
media, canalizando inversiones públicas y privadas e incentivos a las contrataciones.
Y la otra medida,
reformar
de verdad las oficinas de empleo, porque no ayudan a los parados a
recolocarse. Pronto van a cumplirse 3 años de la
Ley de Empleo (entró en vigor el 2 de marzo de 2023) y no ha
funcionado: ni se hace un perfil de los parados ni se les ayuda individualmente
a colocarse. De hecho, las oficinas de empleo colocan
a menos del 3% de los parados y apenas un 10% de los desempleados hacen
cursos de formación (largos y poco útiles). Y en la web del SEPE sólo hay
registradas 89.977 empresas y 28.977 ofertas de empleo. Urge cambiar la
operativa y dotar de medios a estas oficinas de empleo, gestionadas desigualmente
por las autonomías.
En resumen, España crece y crea más empleo que el resto de
Europa, pero no podemos quedarnos en los récords. Seguimos con el
grave problema de fondo: trabaja menos gente y tenemos más paro que en
Europa. Ese debe ser el gran reto y el primer objetivo de todo lo que
hagamos, porque es la clave para mejorar el futuro. Y no podemos hacerlo sin
grandes acuerdos económicos, políticos y sociales, hoy imposibles.
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