lunes, 13 de junio de 2016

España: trabaja menos gente y trabaja peor


La economía parece algo complicado. Pero no lo es si se explica bien. Vean este dato: los alemanes producen el triple que los españoles (3 billones de euros frente a 1 billón) y son menos del doble de habitantes. Algo pasa. ¿Somos más tontos que ellos? No. Trabajamos menos gente y trabajamos peor, con menos eficacia. Lo mismo pasa con los británicos, franceses o italianos. Por eso viven mejor que nosotros. Así que el problema de fondo de España, al margen de que haya o no crisis, es que necesitamos cambiar de modelo económico: conseguir que trabaje más gente (ahora lo hacen sólo el 59% de los adultos) y con más productividad, en sectores y empresas más competitivos. Algo que pasa por más formación, más tecnología, más industria, empresas más grandes y más volcadas al exterior.  Casi nada. Un doble reto a 20 años vista, que deberían apoyar todos los partidos y fuerzas sociales. Porque ahí nos jugamos nuestro futuro.
 
enrique ortega

España es el quinto país que más produce en Europa: un billón de euros (1.081.190 millones en 2015), sólo por detrás de Alemania (3.025.900 millones de PIB), Reino Unido (2.450.081 millones de euros), Francia (2.190.122 millones €) e Italia (1.636.372 millones €), según Eurostat. Pero claro, la comparación es engañosa, porque depende también de la población que tenga cada país, ya que Alemania tiene casi el doble de población (81,2 millones de habitantes) y los demás casi un tercio más que España, tanto Reino Unido (64,8 millones), Francia (64,2 millones) o Italia (60,7 millones). Por eso, la comparación entre países suele hacerse tomando el PIB por habitante, lo que produce por habitante.

Y aquí, España ya no es la 5ª economía de Europa, sino que hay 12 paises europeos que tienen una economía más productiva que la española, que producen más por habitante. El líder es Luxemburgo, un país pequeño con muchos bancos y multinacionales, que produce 89.387 euros por habitante. Le siguen Dinamarca (46.655 €), Irlanda (45.977 €), Suecia (45.215 €), Holanda (39.864 €), Austria (38.594 €) y Finlandia (37.793 €), los más  “ricos del Norte”. Y después, Reino Unido (37.766 €), Alemania (37.266 €), Bélgica (36.146 €), Francia (34.074 €) e Italia (26.916 €). Los 12 paises europeos producen más por habitante que España (23.277 €), que está por debajo de la media de la Unión Europea (93 sobre 100). En definitiva, que cada alemán produce 1,6 veces lo que un español y el país tres veces más.

¿Por qué? La respuesta es sencilla y doble: porque trabaja más gente y trabajan mejor. Vayamos al primer punto: en España trabaja menos gente que en Alemania y que en la mayoría de Europa. Con datos de Eurostat 2014, en España trabajaban el 56% de los adultos (16-64 años), mientras en la UE-28 eran el 64,9% (y el 63,9% en la zona euro). Pero en los paises más avanzados (y más ricos), el porcentaje de ocupados superaba el 70% de la población en edad de trabajar: el 74,9% en Suecia, el 73,8% en Alemania, el 73,1% en Holanda, el 71,1% en Austria o el 71,9% en Reino Unidos. Y en los paises pobres del sur hay menos gente trabajando: 49,4% de adultos en Grecia, 54,6% en Croacia, 55,7% en Italia (Portugal, con el 62,6% de población ocupada es la excepción).

Eso significa que si en España trabajara el mismo porcentaje de adultos que en Alemania (el 73,8% en vez del 56% de 2014, que ahora, en marzo de 2016, ha subido al  59%), deberían trabajar 5.356.785 españoles más, personas que hoy no trabajan (están en paro, en su casa, emigrados o estudiando). Y si trabajáramos en la misma proporción que Europa (UE-28), debería haber 2.678.392 españoles más trabajando. Así que esta es una de las razones de por qué producimos menos que Alemania y muchos países de Europa: tenemos mucha menos gente trabajando. O visto de otra manera, el modelo económico que tenemos no consigue emplear a más gente y por eso producimos menos, generamos menos riqueza.

La segunda razón de que produzcamos menos es que trabajamos peor, los que trabajan (menos que en Europa) son menos productivos. España está en el puesto nº 33 en el ranking mundial de competitividad (2015-2016), publicado por el World Economic Forum, liderado por Suiza, Singapur, EEUU, Alemania y Holanda Y estamos en competitividad por detrás de 16 países europeos, la mayoría mucho más pequeños. Eso, ¿Qué significa? Que cada español que trabaja produce menos por hora. Un ejemplo. La productividad aparente del trabajo en España era de 31,3 euros por hora trabajada (3º trimestre 2015), frente a 46,1 euros por hora trabajada en Alemania, según un estudio de La Caixa. O sea, que cada trabajador español produce dos tercios de lo que produce un trabajador alemán.

Vayamos al por qué. Hay dos razones. Una, que en España tienen más peso sectores económicos que exigen más personal y son menos productivos, como la construcción, el comercio, el turismo o la hostelería, y tienen menos peso sectores con más tecnología y menos personal, más productivos. Eso explica una parte, la más pequeña (el 17,6%) de la diferente productividad entre España y Alemania, según el estudio de la Caixa. La otra causa es la importante, porque explica el 82,4% de la diferencia: que España es menos productiva que Alemania en cada sector y en cada empresa, sean los mismos o diferentes.

Y ¿por qué nuestras empresas son menos productivas que las alemanas? Los expertos hablan de varias razones. La primera y muy importante, el tamaño de las empresas, que sí importa. De las 2.779.146 empresas censadas en España en 2015, el 94,5% eran microempresas (de 0 a 9 trabajadores), un porcentaje mucho mayor que en Europa (92,1% en la UE-28), Alemania (81,8%), Reino Unido (89,4%), Francia (93,9%) o incluso Italia (94,4%), según datos de Eurostat . En empresas pequeñas (10-49 trabajadores) tenemos menos (5,4% España frente a 6,6% la UE-28, 8,7% Reino Unido y 15,1% Alemania). En medianas (50-249 trabajadores) tenemos muchas menos: 0,7% en España, frente al 1,1% en la UE-28, 2,6% en Alemania, 1,5% en Reino Unido, 0,8% en Francia y 0,5% en Italia. Y donde hay más diferencia es en grandes empresas (+250 trabajadores): en España son el 0,1% del total (3.918 grandes empresas en 2015), la quinta parte que en Alemania (0,5% del total, unas 9.000 empresas) y menos que en Reino Unido (0,4%) y Francia (o,2%), aunque igual que Italia (0,1%).

En líneas generales, las grandes empresas (también las españolas) son más productivas que las medianas y que las pequeñas y microempresas, porque aprovechan mejor las economías de escala (al fabricar más, les bajan los costes medios), utilizan más capital, tienen mejor financiación, innovan y utilizan más tecnología, exportan más,  emplean a trabajadores más formados y generalmente tienen una mejor organización del trabajo. Baste decir que si España tuviera la misma estructura empresarial que Alemania, el mismo tipo de empresas, nuestra productividad sería un 13% mayor, según cálculos del Círculo de Empresarios. Produciríamos 142.000 millones más al año. Sólo por eso.

Pero hay más razones de que seamos menos productivos. Otra importante es la tecnología. En España, los recortes en I+D+i (-2.183 millones entre 2012 y 2016) han llevado a que sólo invirtamos el 1,23% del PIB en tecnología, frente al 2% en Europa. Pero ese retraso es mayor en las empresas privadas, que sólo invierten el 53% del gasto total en tecnología, mientras en Alemania las empresas invierten el 68% del total (que además es casi el triple que en España, el 3,09% del PIB). Y eso se traduce en lo que fabrica cada país: España fabrica en sectores de baja (alimentos, calzado, textil)  y media tecnología (coches, maquinaria), mientras Alemania y los grandes paises europeos fabrican más en sectores de media y alta tecnología, que suelen estar además vinculados a las grandes empresas.

Otro factor que cuenta es el peso de la industria, que ha caído drásticamente en España: si al inicio de la democracia, la industria aportaba el 39% de la riqueza (PIB), ahora sólo supone el 15,5% de la producción del país, mientras en Europa (UE-28) supone el 19% y en Alemania aporta el 25% de la producción, con una mayor productividad que la construcción o los servicios, que tienen más peso en España. Y la industria no sólo aporta más productividad sino también más empleo estable, sobre todo las grandes empresas industriales. Y aquí, las industrias tienen también menos tamaño y empleo: la media son 10 empleados por industria, frente a 17 en Europa y 35 empleados por industria en Alemania.

También explica la mayor o menor productividad que un país consiga exportar más o menos. Y España, aunque ha pegado un gran tirón exportador con la crisis, está aún muy retrasado frente a Alemania y los paises más competitivos de Europa: En 2015, las exportaciones españolas suponían el 23,63% del PIB, lo que nos colocaba como el 5º país de Europa con menos peso relativo de las exportaciones, sólo por delante de Chipre (9,46%), Grecia (14,65%), Reino Unido (16,15%) y Francia (20,88%), pero muy alejados de Alemania (las exportaciones suponen el 39,60% del PIB), Irlanda (51,48%) o Portugal (27,8%) y, sobre todo, de países más pequeños donde las exportaciones suponen hasta cuatro veces lo que en España: Bélgica (87,8% del PIB), República Checa (87,11%), Eslovaquia (87,10%), Hungría (81,78%), Holanda (75,35%) o Eslovenia (74,77%). Eso se debe a que hay pocas empresas que exporten: de los 2,77 millones de empresas, sólo exportan unas 150.000 y de forma habitual (en los últimos cuatro años), menos de 50.000 empresas.

Otro factor clave de que seamos menos productivos es la baja formación de los españoles. Los últimos datos de la OCDE (“Panorama de la educación 2014”) son escalofriantes: un 45% de los españoles adultos (25-64 años) tienen un nivel educativo bajo (sólo con la ESO acabada o ni siquiera), frente al 21% en Europa (UE-21) o el 24% de la OCDE (34 países más desarrollados), y muy lejos de Suecia (12% de adultos poco formados), Alemania (14%), Finlandia (15%), Reino Unido (22%), Irlanda (25%) o Francia (27%). En el medio, también tenemos menos adultos con formación media (bachillerato y FP Básica): un 22% en España frente al 48% en Europa y el 44% en la OCDE. Y sin embargo, por arriba, estamos en cabeza de universitarios: un 32% en España frente al 29% en la UE y el 33% en la OCDE.

Y si miramos a los parados, 4.791.000 en marzo de 2016 (EPA), un 20,1% de los españoles en edad de trabajar, no sólo tenemos el doble de paro que Europa (10,2% en la zona euro) y cinco veces más que Alemania (4,2% paro en abril), sino que nuestros parados tienen también un grave problema para volver a trabajar, su baja formación: el 52,5% de los parados (más de 2,5 millones) tienen sólo la ESO o incluso menos y otro 23,3% más sólo Bachillerato o FP básica. Por todo ello, trabajadores y parados españoles tienen difícil afrontar un futuro europeo donde, en 2020, sólo el 15% de los empleos serán para personas con baja formación (el 45% de españoles y 52,5% de los parados), según un estudio de CEDECOP.

Pero no sólo los parados y los trabajadores españoles tienen poca formación: también les pasa a sus jefes, los empresarios españoles: se sitúan a la cola de Europa en capacidades de gestión, sólo por delante de los griegos, según una evaluación del World Management Survey citada por el último informe económico del Banco de España, para quien estos pobres resultados en España pueden atribuirse a "una menor formación de los cuadros directivos o a un menor grado de profesionalización de la gestión empresarial en relación a otros países europeos, en especial en las pymes". Así que también hay que mejorar la formación empresarial para ser más eficientes y productivos.

Y luego hay otros factores que también juegan en contra de la productividad de España: un mayor coste del dinero y del crédito para las empresas (sobre todo para las pymes) que en Europa (al menos que en Alemania y los países del norte), unos mayores costes de la energía (entre un 10 y un 20% superiores), aunque a cambio España tenga menores impuestos efectivos para las empresas (impuesto Sociedades)  y menores costes salariales:  el pago por hora trabajada fue de 15,8 euros en España (2015), frente a 19 euros en Europa (UE-28), 21,8 euros en la zona euro (UE-19), 20 en Italia, 22 en Reino Unido, 24 en Francia, 25 en Alemania y 35,6 euros por hora en Dinamarca, según Eurostat. Eso sí, lo que no tienen que hacer los españoles es trabajar más horas: España trabaja 1.689 horas al año, según la OCDE, 318 más que los alemanes, 216 más que los franceses y 12 horas más que los británicos. Pero nos cunden menos.

Al final, todos estos factores  explican que “trabajemos peor”, con menos productividad y eficacia que los alemanes y muchos europeos. Y que por eso, y porque trabajemos menos gente, produzcamos menos y seamos más pobres que la Europa rica. La solución es también doble: hay que conseguir que trabajen más españoles y que trabajen mejor.

Conseguir que trabajen más españoles pasa por crecer más y porque las empresas creen más empleo estable, además de reducir drásticamente las horas extras (equivalen a 273.000 empleos que no se crean). Y crecer más exige reanimar la economía, con más inversiones (públicas y privadas) y más consumo, para lo que hay que subir más los salarios (empezando por el salario mínimo). Y todo ello pasa por un Plan, en Europa y en España, para reanimar el crecimiento y el empleo, con inversiones en infraestructuras, tecnología y formación y educación Además, España debe gastar más en políticas activas de empleo, para ayudar a recolocar a los parados, con más formación y una modernización de las oficinas de empleo (SEPE), que no funcionan y sólo encuentran trabajo al 1,7% de los parados.

Conseguir que los españoles que trabajan sean más productivos pasa por aumentar el tamaño de las empresas (fomentando fusiones de pequeñas y medianas), por ayudarlas a que gasten más en tecnología e innovación (gastando también más el estado en I+D+i), fomentando la reindustrialización del país, apostando por las tecnologías de la información (TIC) y la digitalización de las empresas, fomentando que más empresas exporten a más países (con ayudas, créditos y avales), rebajando los costes energéticos y financieros y mejorando la organización interna de las empresas, con mayor participación de unos trabajadores con mejores contratos y sueldos (unos trabajadores contentos e integrados son siempre más “productivos”). Y sobre todo, apostar como país por la formación y la educación, para adaptar  a los trabajadores y parados a los puestos de trabajo del futuro.

Son grandes retos, que tardan décadas en conseguirse. Pero hay que empezar ya, si queremos reducir la brecha con la Europa rica, si queremos ser tan eficientes como ellos. Hay que conseguir que trabajen entre 2 y 5 millones más de españoles de los 18 millones que trabajan hoy. Y que trabajen mejor, con más eficacia y productividad. Es un reto de todos, al margen de partidos e ideologías. Pero no podremos conseguirlo si no se plantea ya, si no se pone encima de la mesa, también en estas elecciones. Ya saben por qué vamos detrás de los alemanes. Ahora falta que se empiecen a tomar medidas para acercarnos a ellos. Al menos nuestros nietos.

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