miércoles, 2 de mayo de 2012

Siembra recortes y recogerás paro


Dos noticias económicas nefastas en menos de una semana: ya tenemos más de 5,6 millones de parados y estamos en recesión. Algo que no puede sorprender al Gobierno Rajoy ni a los fundamentalistas de Bruselas: es el fruto de dos años de recortes, de la dieta de austeridad que ha matado la economía. Y queda por ver los frutos de los ajustes de 2012, tanto del Estado como de autonomías y Ayuntamientos: para otoño superaremos los 6 millones de parados. Y encima, el déficit baja la mitad de lo previsto, porque caen los ingresos. Así que los mercados siguen inquietos y nos bajan el rating. Una política suicida que también ha llevado a la recesión a media Europa. Por eso, Francia y otros países piden cambiar el rumbo y Merkel  acepta ahora hablar de crecimiento, pero con pocos euros y manteniendo el recorte imposible del déficit. Y Rajoy sigue en sus trece, prometiendo más recortes cada viernes. No podemos seguir así.


Se veía venir: España tiene ya 5.639.500 parados, uno de cada cuatro personas en edad de trabajar, el triple que antes de la crisis. Con Rajoy, han sido 374.300 empleos perdidos en el primer trimestre (4.113 al día). El paro crece sobre todo entre los hombres de 25 a 54 años y supera el 30% en tres autonomías, Andalucía (33,17%), Canarias (32,28%) y Extremadura (32,05%), mientras es bajo en País Vasco (13,55%), Navarra (16%), Aragón y Cantabria (18%). Casi la mitad de los parados (2.385.400) llevan ya más de un año sin trabajo. Y lo peor: en uno de cada cuatro hogares (4.408.700) no hay ningún activo y uno de cada diez hogares (1.728.400) tiene a todos sus miembros en paro. Y más de la mitad de los jóvenes (52%) están parados.

Unos datos espeluznantes que no van a mejorar el resto del año. Con ello, para otoño se podrían haber perdido los 630.000 empleos que estimaba el Gobierno para 2012 y superar los 6 millones de parados. Ello forzará además a un recorte de prestaciones, porque el  Gobierno dedica en el Presupuesto 1.637 millones menos al desempleo (28.503) aunque  espera se destruyan el doble de empleos que en 2011. Ahora, ya hay 2,2 millones de parados que no cobran nada y a finales de 2012 podrían ser 2,5 millones.

El otro mal dato, que explica este paro histórico: España ha entrado oficialmente en recesión (dos trimestres seguidos con la economía cayendo): -0,3% en el primer trimestre, tras otro -0,3% en el cuarto de 2011. La economía cae, como hizo entre el verano de 2008 y finales de 2009, porque cae el consumo y la inversión y no tiran suficiente las exportaciones. Y sobre todo, es el fruto de dos años de recortes, forzados por Bruselas en mayo de 2010. Ahora se espera un agravamiento de la recesión (y del paro) en lo que queda de año, ya que todavía no se han visto los efectos de los recortes del Presupuesto 2012 y los de autonomías y Ayuntamientos, con una pérdida de 300.000 empleos públicos (interinos). Por eso, la economía se debilitará más a partir del verano, con una caída que rondará el 2% en 2012. Y seguirá cayendo en 2013, otro año de pérdida de empleo.

Y encima, la austeridad y los recortes no dan sus frutos: el déficit público ha bajado a la mitad de lo necesario en el primer trimestre (1,85% PIB el Estado, que debe bajarlo al 3,5% en 2012), porque cayeron los ingresos tributarios un 2,5%, por la recesión. Si la economía no tira, el Estado, las autonomías y los Ayuntamientos no recaudan y aunque metan la tijera no es suficiente para rebajar su déficit como dice Bruselas. Por eso, ni el FMI ni los expertos creen que España cumpla y rebaje su déficit total al 5,3% en 2012. Y por eso, nos han vuelto a bajar el rating (S&P) y España sigue en el punto de mira de los mercados.    

Ajuste tras ajuste nos lleva a no crecer y como no crecemos no recortamos el déficit y hay que recortar más y eso nos lleva a menos ingresos y a más déficit. Es el círculo vicioso del fundamentalismo de Merkel y Bruselas, iniciado por Zapatero hace dos años y defendido a ultranza ahora por Rajoy. Ya vemos donde nos ha llevado: al suicidio económico, a un país sumido en la parálisis, desalentado, sin perspectivas. Y nos queda lo peor: los efectos de los ajustes de 2012 y los prometidos para 2013, si nadie lo remedia.

La esperanza es que Europa está también muy mal, con doce países en recesión, gracias a la dieta de los ajustes. El FMI dice que sería preferible “haber hecho un ajuste más moderado”, algo que defienden Obama y China desde hace meses. Ahora, la esperada victoria del socialista Hollande en Francia trae una esperanza y se oyen palabras de cambio en Europa, desde el BCE (“Europa necesita un pacto por el crecimiento”, ha dicho Draghi) hasta el italiano Prodi (“Italia debe trabajar con Francia y España para relanzar Europa”). Se va a convocar una cena informal de líderes europeos en mayo para hablar de crecimiento. Pero ojo: Merkel insiste que el ajuste es innegociable, que está en el Tratado, aunque ha maniobrado para encabezar un rimbombante Pacto por el Crecimiento que le cubra frente a Hollande y los críticos. Y Rajoy, alumno aplicado, la defiende: “la austeridad no es por Merkel sino por el euro”. Y promete más reformas (recortes) cada viernes.

Habrá que ver si hay cambio de rumbo y si la apuesta por el crecimiento son euros (Bruselas habla de poner sólo 11.700 millones y buscar otros hipotéticos 190.000 en los mercados) y no palabras, como en la Cumbre de marzo. A España le interesa sumarse al carro de Francia, Italia y la Europa del sur. No se trata de abandonar la austeridad, sino de recortar menos, en más años, y a la vez invertir en crecer, gastando en infraestructuras, I+D+i, educación y formación, fomento del empleo, energía, ayudas a la inversión y desbloqueo del crédito. Reanimar las economías y el consumo para crear empleo. Probar otras políticas, después de que los recortes nos han llevado a la recesión y  a un paro histórico sin rebajar apenas el déficit público.

No esperemos a los 6 millones de parados para reaccionar como país y como Europa. Nuestra gente ya no aguanta más. Merecen que se pruebe otro camino.

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