lunes, 16 de diciembre de 2013

Empresas buscan mujeres... para el Consejo


Las empresas apenas contratan hombres y menos mujeres, pero en los próximos años tendrán que buscar directivas para que representen el 40% de su Consejo de Administración, al menos las que coticen en Bolsa y tengan más de 250 trabajadores. Es una medida que avanza en Europa, aunque Merkel y nueve países no quieren que sea una Directiva, sino que lo decida libremente cada país. Es un avance sobre el 15% de mujeres Consejeras que hay en las grandes empresas del IBEX, pero no deja de ser un espejismo sobre la igualdad de la mujer, cada vez más discriminada en Europa y sobre todo en España: menos trabajo, menos salario, menos seguro de paro y menos pensiones que los hombres. Con la crisis, no se ha avanzado apenas en Planes de igualdad, que aplican menos del 10% de grandes empresas. Ser mujer es un mal negocio, con o sin cuotas en los Consejos.
enrique ortega

La lucha por la igualdad de la mujer acaba de dar otro paso, con la aprobación en noviembre por el Parlamento Europeo (459 votos a favor, 148 en contra y 81 abstenciones) de la propuesta de la Comisión Europea para que las mujeres sean al menos un 40% de los Consejos de administración de las empresas europeas que cotizan en Bolsa (una minoría) para 2020 (y para 2018 en las empresas públicas). Ahora queda lo más difícil: que lo aprueben los jefes de Estado de los 28, para que sea una Directiva, aunque no se contemplan sanciones. Y costará, porque tanto Ángela Merkel como 9 países (Gran Bretaña, Holanda, Malta y 6 países del Este) están en contra de que se apruebe una norma europea y defienden que sea algo que se autorregule, sin imponerlo a las empresas, a nivel de cada país.

El debate vuelve a ser que la igualdad no puede imponerse por una Directiva, pero la historia demuestra que sin leyes no hay igualdad. De hecho, la UE tiene Directivas sobre igualdad de género desde 1975 y apenas se ha avanzado: las empresas europeas sólo tienen hoy un 17,6% de mujeres en sus Consejos. Y la discriminación de la mujer se ha agravado con la crisis. Basten dos datos. El 59% de las mujeres europeas en edad de trabajar tienen empleo frente al 73% los hombres. Y las que trabajan, ganan un 17,1% menos que los hombres. Problemas  que no abordan ni la Comisión ni los Gobiernos europeos, enzarzados en la batalla de las cuotas, más mediática pero más marginal para la mayoría de mujeres del continente.

En España, la Ley de Igualdad de 2007 y el Código de Buenas Prácticas para empresas cotizadas (2006) impulsaron la entrada de mujeres en los Consejos de las empresas del IBEX, pasando de ser 17 en 2005 (3,3%) a 44 en 2008 (6%), 53 en 2010 (10,64%),68 en 2012 y 73 actualmente, un 14,86% de mujeres en los Consejos, muy lejos del 40% propuesto para 2020, que sólo cumplen hoy dos empresas: Realia y Jazztel, aunque hay otras tres empresas cotizadas cerca (Red Eléctrica 36%, Prosegur 33% y Acciona 31%). Pero todavía hay 4 empresas del IBEX sin una sola mujer en el Consejo: Endesa, Gas Natural, Sacyr y Técnicas Reunidas. Si ampliamos el foco a los Consejos de todas las empresas que cotizan en Bolsa (123), el porcentaje baja: sólo un 10,5% de las consejeras son mujeres. Y si miramos a las empresas (3.084) con más de 250 trabajadores, sólo un 37% tiene al menos una mujer en su Consejo de administración: dos tercios las dirigen sólo hombres.

Muchos expertos aseguran que si hay pocas mujeres en los Consejos es porque hay pocas directivas de las que tirar, poca “cantera”. Y es cierto: en las 35 empresas del IBEX sólo hay 39 mujeres directivas frente a 463 hombres, un 8,41% (una de 23 altos directivos en el Santander, cero en Telefónica, por ejemplo). Y si analizamos todas las empresas cotizadas, sólo hay un 11% de mujeres en la alta dirección (y un 22% de mandos intermedios), aunque  las mujeres son el 37% de las plantillas. Ampliando el foco a todas las empresas con más de 100 empleados, sólo hay un 21% de mujeres directivas, menos que la media europea (25%) y mundial (24%), liderada por los países emergentes: en China hay un 51% de directivas y en el sudeste asiático un 32%.

Como puede verse, queda mucho camino en España para conseguir esa cuota del 40% entre las mujeres directivas. Pero este debate no puede ocultar la realidad más dura de las mujeres de a pie, discriminadas desde que estudian hasta que se jubilan. De entrada, tienen más difícil trabajar: si hay 15.006.400 mujeres en edad de trabajar (16-64 años), casi igual que hombres (15.044.500), sólo trabajan 7.654.000 (septiembre 2013), un millón y medio menos que hombres (9.169.200). Y las que trabajan, tardan cuatro meses más en conseguir un empleo, según el CES, a pesar de que están más preparadas (51% de los titulados y el 60% de los nuevos licenciados).

Trabajan menos, tienen un menor abanico de empleos (la mitad se concentran en 6 trabajos: empleadas domésticas y limpiadoras, cuidadoras, administrativas, hostelería y administrativas) y peores contratos: muchos temporales (26,1% frente al 23,9% los hombres) y a tiempo parcial (8 de cada 10 contratos). Con empleos poco cualificados, contratos más precarios y menos jornada y antigüedad (por atender a hijos y padres), las mujeres ganan un 23% menos que los hombres, según el INE. Su sueldo medio es 19.767 euros (2011), frente a 25.667 los hombres, 5.900 € menos al año. Y hay más mujeres mileuristas, porque muchas tienen contratos temporales (ganan 31,8% menos) y a tiempo parcial (reciben la mitad de salario).

Las mujeres sufren también más el paro: un 26,55% están sin trabajo frente al 25,98% los hombres, según la última EPA. Y hay más paradas registradas en el SEPE: 2.479.700 mujeres frente a 2.329.208 hombres (noviembre 2013).Como paradas, sufren dos discriminaciones más. Una, que hay menos mujeres cobrando algún tipo de desempleo: sólo el 47,20% de las paradas registradas, frente a un 60,71% de parados que cobran algo. Y además, cobran un 15% menos de paro que los hombres (753€ frente a 889€, de media).

Y llegamos a la jubilación. Las mujeres se jubilan más tarde (a los 62,4 años, frente a los 61,8 años los hombres), con menos años cotizados (58% menos) por  peores sueldos. Resultado: las pensiones de las mujeres (4.667.049 pensionistas) son un 38% inferiores a las de los hombres. De media, 660,64€ al mes (octubre 2013) frente a 1.064,48 los hombres. En las pensiones de jubilación, la diferencia es mayor (-39,3%): de 694.16€ a 1.148,62€. Y 1 de cada 5 mujeres pensionistas cobran menos de 400 euros al mes, mientras entre los hombres es 1 de cada 15. Y con estas menores pensiones, las mujeres han de sobrevivir más años, hasta los 85 de media (los hombres, hasta los 78 años).

Son datos que demuestran que ser mujer es un mal negocio en España, con o sin cuotas. Hace falta un gran cambio social para poner a la mujer en el sitio que le corresponde: ser igual que el hombre, de arriba a abajo de la empresa y en la sociedad. Las cuotas y la legislación a favor de la igualdad pueden ayudar, pero hace falta un Plan integral de igualdad de género, que tome medidas a favor de la mujer en muchos ámbitos: educación y formación (exceso de mujeres en carreras humanísticas y escasez en carreras técnicas), selección de personal, políticas retributivas y convenios, planes de promoción en las empresas, horarios y conciliación laboral, política de guarderías y atención a la Dependencia. Y, sobre todo, hay que promover los planes de igualdad en las empresas, que tienen menos del 10% de las grandes, aunque son obligatorios desde 2007 para las de más de 250 trabajadores.

Las mujeres son el 51% del país y el 37% de los trabajadores, pero pintan poco en las empresas y en la sociedad, mientras trabajan más en casa (dedican 4,3 horas a las tareas domésticas frente a 2,3 horas los hombres, según el INE). Su capacidad y sus valores están infravalorados, lo que es injusto y además antieconómico. Al ritmo actual, hará falta medio siglo para lograr la igualdad. Es una barbaridad: se perderían dos generaciones, nuestras hijas y nietas. Hay que avanzar más rápido. Ayudémoslas.

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