jueves, 28 de julio de 2016

EPA junio : menos empleo y más paro "viejo"


Esta primavera se ha creado un tercio menos de empleo que en los dos años anteriores, según la EPA conocida hoy. Es normal, porque España crece ahora menos, la Semana Santa se anticipó a marzo  y, sobre todo, las elecciones del 26-J, el Brexit y la crisis internacional han paralizado inversiones y contrataciones. Además, casi todo el empleo se crea en los servicios y sigue siendo un empleo precario (91% temporal) y mal pagado. Lo peor es que todavía hay 4,5 millones de parados, más de la mitad que no cobran nada y que llevan más de dos años sin trabajar, lo que dificulta que encuentren empleo. Urge que el futuro Gobierno ponga en marcha un Plan de choque para reducir este paro “viejo” y gaste más en formación y políticas de empleo, como pide Bruselas. Y urge reformar de una vez las oficinas de empleo, que no funcionan. Mientras, hay que reanimar la economía, no hacer más recortes. Necesitamos más empleo ya.
 
enrique ortega

En primavera y verano es cuando la economía española crea más empleo, por el turismo, la hostelería, las labores agrícolas y la construcción. En los dos años anteriores se crearon más de 400.000 empleos en el segundo trimestre, tanto en 2014 (402.400) como en 2015 (411.800). Pero este año, se han creado sólo 271.400 nuevos empleos entre abril y junio, según la EPA conocida hoy. Eso es fruto de una serie de factores. Por un lado, la economía crece menos este año: se espera un crecimiento del 2,6% frente al 3,2% de 2015. Además, este año, la Semana Santa (que suele “tirar” del empleo) cayó en el primer trimestre (marzo) y no en el segundo (abril), como pasó en 2014 y 2015. Pero sobre todo, las empresas han parado este trimestre sus inversiones y sus contratos, a la espera de las elecciones del 26-J y del Brexit, en un contexto internacional preocupante, en Europa y paises emergentes.

La mayoría del empleo creado en el segundo trimestre ha sido en los servicios (+227.300), sobre todo en el turismo, la hostelería y el comercio (rebajas), creciendo menos en la construcción (+45.600) o la industria (+15.700) y bajando en el campo (-17.200). Y sigue la tendencia de que la mayor parte del nuevo empleo se lo han llevado los mayores de 50 años (+153.400) y los que tienen entre 35 y 45 años (+62.100), bajando entre los de 30 a 35 años (-19.400) y creciendo poco entre los jóvenes menores de 25 años (+4.500), algo que quizás tenga que ver con la falta de vacantes en las empresas: si hay poco empleo, los empresarios prefieren contratar a trabajadores maduros con experiencia, sobre todo si aceptan contratos precarios con sueldos bajos como los jóvenes. Y donde se ha creado más empleo ha sido en Baleares (+56.000), Cataluña (+53.700) y Murcia (+28.400), perdiéndose empleo en Canarias (-11.900) y Navarra (-4.200). Eso sí, el empleo que se ha creado en 2016 sigue siendo precario: el 91% es empleo temporal y el 33,2% a tiempo parcial (la cuarta parte, por menos de una semana), según el Ministerio de Empleo. Y con sueldos que incluso bajan (-0,2% en el primer trimestre), hasta los 1.635 euros brutos mensuales en 2016, según la última encuesta trimestral del INE.

Al aumentar el empleo ha caído el paro, en 216.700 personas el segundo trimestre, quedando la cifra de parados en 4.574.700, un 20% de los españoles en edad de trabajar. El paro ha caído menos de lo que ha subido el empleo porque han aumentado los españoles que buscan trabajo, porque 54.600 personas se han "animado" a buscar un empleo esta primavera. Además, el paro juvenil (menores de 25 años) ha subido en 22.700 jóvenes y está en el 46,5%: casi la mitad de los jóvenes en edad de trabajar están parados.

Frente al habitual triunfalismo del Gobierno Rajoy con la bajada del paro, los datos de la EPA esconden algunas cifras muy preocupantes. La primera, que hay 1.493.800 hogares donde no trabaja nadie, casi las mismas que a finales de 2015. La segunda, que hay 5 autonomías con una tasa de paro “impresentable”, entre el 25 y el 30%: Melilla (33,84%), Andalucía (29,07%), Extremadura (27,01%), Ceuta (26,28%) y Canarias (27,33%), que contrastan con el paro “casi europeo” del País Vasco (12,5%), Navarra(13,27%) y la Rioja (15,29%). Y la tercera, que siguen aumentando los parados que no cobran ninguna ayuda: ya son 2.638.694 parados EPA sin subsidio, según datos del Ministerio de Empleo. Eso significa que un 57,68% de los parados reales no cobran nada, cuando en 2011, al llegar Rajoy a la Moncloa, sólo el 44,5 % de los parados EPA no cobraban nada. Y del 42,32% que sí cobran algo ahora (1.936.006 parados con ayuda en mayo 2016), sólo la tercera parte (689.131 parados) cobran un subsidio contributivo de 802 euros mensuales y los dos tercios restantes reciben sólo una ayuda asistencial, de 426 euros al mes.

Esta pérdida de ayudas tiene mucho que ver con otro gran problema del paro en España: que cada vez es más “viejo”, que aumentan los parados que llevan más de dos años sin trabajar y no sólo han perdido el subsidio sino que cada vez tienen más difícil encontrar  trabajo. El paro de larga duración (más de 1 año sin trabajo) afectaba en junio a 2.662.500 parados, el 58,2 % del total. Y lo peor es que, de ellos, 1.959.600 desempleados (un 42,8% del total)  llevan ya más de 2 años en paro. Una cifra que se ha multiplicado por 8 en esta crisis (eran 242.800 a principios de 2008), según un estudio de Randstad. Este paro de larga duración se concentra sobre todo entre los mayores de 45 años (el 56,1% lleva más de 2 años parado), siendo también importante entre los parados de 25 a 45 años (40,3% llevan más de 2 años) y menos entre los jóvenes (20,7% de paro de larga duración). La mayor concentración de parados “viejos” se da en Canarias (49,2% parados llevan más de 2 años), Comunidad Valenciana (48,7%) y Navarra (47,8%). Y donde hay menos parados de larga duración es en Baleares (23,4%), Cantabria (37,6%), Extremadura (38,6%) y Castilla y León (39,3%).

El mayor problema que tienen esos 2 millones largos de parados “viejos” no es sólo que ya no cobran subsidio sino que tienen mucho más difícil encontrar un trabajo. Si el plazo medio de estancia en el paro son 15 meses, según un estudio de Asempleo, ellos tardan mucho más, sobre todo los mayores de 55 años (24 meses de media para recolocarse). Y muchos ya no lo consiguen, mientras ven que no pueden jubilarse antes. Sobre todo porque la mayoría de estos parados de larga duración tienen poca formación. De hecho, más de la mitad de todos los parados no tiene la ESO terminada y muchos son difíciles de recolocar porque son parados de construcción o banca, sectores con menos empleo ahora.

Por todo ello, la urgencia de España es dar una salida a todos los parados pero sobre todo a esos 2 millones largos que llevan más de 2 años sin trabajo, no cobran nada y encima tienen poca formación para encontrar otro empleo. Son, sobre todo, mujeres y mayores de 45 años que viven en la mitad sur de España. El futuro Gobierno debería poner en marcha un Plan de choque contra el paro, centrado especialmente en este colectivo más desfavorecido, que puede perder definitivamente el tren del empleo si no se le ayuda. Ya en mayo pasado, la Comisión Europea recomendó a España “impulsar políticas adecuadas de formación y políticas activas de empleo” para ayudar a los parados de larga duración, para evitar que su falta de empleo “pueda hacerse crónica”. Una petición que Bruselas lleva años haciendo a Rajoy sin que les haga caso. Es más, España, con el doble de paro que Europa, es uno de los paises que menos gasta en políticas activas de empleo: un 0,88% del PIB, frente al 0,93% de Francia, el 0,79% de Alemania (4,2% de paro), el 1,10% de Holanda, el 1,59% de Bélgica, el 1,09% de Suecia o el 2,26% de Dinamarca, según los últimos datos de la OCDE.

Hay que gastar más en formar a los parados e incentivar su contratación, pero también urge reformar las oficinas de empleo (SEPE), que sólo encuentran trabajo a un 1,7% de los parados. Es otra de las recomendaciones (baldías) que hizo la Comisión Europea a España en mayo pasado: “la capacidad de los servicios públicos de empleo para ofrecer ayuda y una orientación individualizada efectiva sigue siendo limitada”, decía el documento de Bruselas. Mucho es culpa también de los recortes y la falta de medios: España cuenta con un funcionario del SEPE por cada 269 parados (20% paro), frente a 1 por 47 en Alemania (4,2% paro), 1 por 36 de Dinamarca o 1 por 22 de Reino Unido.

Pero no basta con gastar más en formación y políticas de empleo. Hace falta reanimar la economía y volcarse en que crezca más, para crear más empleo, porque seguimos con el doble de paro que Europa. Eso exige recaudar más, no subiendo impuestos a la mayoría sino intentando que paguen más los que hoy pagan pocos impuestos: multinacionales, grandes empresas y los más ricos. Los expertos creen que podrían recaudarse 40.000 millones más luchando contra el fraude y la evasión fiscal de los que pagan poco (“legalmente”). Y una parte de esos ingresos extras deberían dedicarse a formación y a políticas activas de empleo pero también a reanimar la economía, con gastos e inversiones públicas que “tiren” de la inversión privada y del empleo. Y en paralelo, favorecer la subida de salarios, ligados a la mejora de la productividad, para reanimar el consumo, el gran motor del crecimiento.

Cara a la próxima Legislatura, todos los partidos y fuerzas sociales deberían dar prioridad a la creación de empleo y a buscar una salida al elevado paro, que, aunque baje sigue siendo muy preocupante. Pero no basta con palabras y declaraciones: hacen falta Planes y medios. Y sobre todo no caer en nuevos recortes, forzados otra vez por los fundamentalistas de Bruselas, porque supondrían un nuevo frenazo para el crecimiento y el empleo, como pasó de 2010 a 2014. Hay que dejarse de “triunfalismos”, de “esperar a que el crecimiento nos traiga empleo”, porque a este ritmo, se tardará más de una década en acabar con un paro insoportable. Francia, con la mitad de paro que España, decretó en enero de 2016 un “Estado de excepción contra el paro”, aprobando un Plan de choque con 2.000 millones extras de gasto en formación y políticas de empleo. Que Rajoy y su futuro Gobierno le copie en España. Lancemos “una guerra sin cuartel contra el paro y por el empleo”. Es nuestro gran problema nacional y no basta con “esperar y ver”. Actúen ya con más contundencia.

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