jueves, 14 de enero de 2016

Familias monoparentales : mamás muy solas


Se llaman familias “monoparentales, niños que viven con un solo progenitor (padre o madre), porque se han separado o el otro murió. Son ya 1 de cada 10 familias, casi 1,8 millones de españoles. Incluso más, porque hay familias monoparentales que viven en casa de los abuelos. Deberían llamarse familias “monomarentales”, porque, en 8 de cada 10 casos, son mujeres solas las que se hacen cargo de los hijos (muchas, madres solteras). Y lo están pasando especialmente mal: el 52% de las familias monoparentales están en situación de pobreza y exclusión social, que sufren sobre todo los niños. Tanto que 1 de cada 3 menores de 18 años son pobres en España. Urge tomar medidas para ayudar a estas familias marginadas, sobre todo a las madres solas con niños, porque la mayoría están en paro y con ingresos mínimos (el 70%, menos de 600 euros). Piden una Ley que mejore su situación, con ayudas sociales que ya han iniciado Cataluña y la Comunidad Valenciana. Están muy solas.
 

enrique ortega


El panorama de las familias españolas ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, sobre todo tras la entrada en vigor de la Ley del divorcio, el 9 de agosto de 1981. Con ello, aumentaron las separaciones y se producen unas 110.000 rupturas familiares al año (el 94%, divorcios). Así, han ido en aumento las familias monoparentales, los niños que viven al cuidado de un solo progenitor (padre o madre), porque se han separado o el otro ha fallecido: si en 1980, estas familias monoparentales suponían el 0,5% del total (unas 50.000), en 2014 eran ya casi el 10% de los hogares (9,6%), exactamente 1.754.700 personas, según la última Encuesta Continua de Hogares del INE. Incluso hay expertos que creen que la cifra es aún mayor, porque hay muchas mujeres y hombres solos con hijos que viven con sus padres y no aparecen como hogares monoparentales en las estadísticas. Según eso, podrían llegar a representar el 30% de las familias españolas, según la socióloga Elisabeth Almeda.

El crecimiento de las familias “monoparentales” se ha dado también en toda Europa, donde estas familias suponen ya un 16% del total de familias, según Eurostat, un porcentaje similar al de España, donde sube al 16,2% si se considera el porcentaje de familias monoparentales sobre el total de hogares con más de una persona (excluyendo los 4,5 millones de personas que viven solas). España tiene menos porcentaje de madres solas con niños (82,7%) que la media europea (83,7%) pero somos el tercer país de la UE-28 con un mayor porcentaje de padres solos con niños (17,3% de los hogares), sólo por detrás de Suecia (23,7%) y Rumanía (21,5%).

En España, el perfil de estas familias monoparentales son hogares formados básicamente por mujeres solas (1.450.400, el 82,7% del total) y en su mayoría con sólo un hijo (67,3% de hogares monoparentales), según los datos del INE. En un 41,8% de los hogares de madres con hijos, la madre está viuda, en un 37% separada o divorciada, en un 11,7% es madre soltera y en el restante 9,4% sigue casada. En un tercio de estos hogares monoparentales, el progenitor tiene 65 o más años y no llegan al 5% los que tienen menos de 35 años. En el caso de madres con hijos, el 37% tienen menos de 50 años y en el caso de padres solos con hijos, los menores de 50 años bajan al 29%.

Centrándonos en las madres solas con niños, la mayoría tienen entre 36 y 45 años (54%) y sólo el 15% es mayor de 45 años, según una encuesta reciente de la Fundación Adecco. Son casi tantas divorciadas (49%) como madres solteras (41%). La mayoría tienen sólo 1 hijo (el 56%) o dos (el 33%). En general, estas madres solas tienen poca formación (24% estudios elementales y otro 33% sólo secundarios). Y casi la mitad viven solas con sus hijos (45%), aunque aumentan las que viven con sus padres (32%) o con otras personas (23%).

Lo más preocupante de las familias monoparentales es que son un nicho de pobreza: el 42% tienen unos ingresos inferiores al 60% de los ingresos medios españoles, frente al 25,8% de los hogares biparentales (familias con dos padres), según el INE. Y si añadimos los problemas de falta de medios y elevado paro, una mayoría de los hogares monoparentales, el 53,3%, están en riesgo de pobreza o exclusión social (estadísticas europeas de Eurostat), frente al 30,5% de pobreza y exclusión de las familias biparentales (con 2 padres). Y esta mayor pobreza en los hogares con un solo progenitor se traduce en un alto nivel de pobreza infantil en España: un 35,8% de los menores de 18 años están en situación de pobreza o exclusión social en España, 2.826.549 niños y adolescentes, según Eurostat (2014). Tenemos el segundo mayor nivel de pobreza infantil de Europa, tras Rumanía, por delante de Bulgaria y Grecia.

El origen de esta alta pobreza en las familias monoparentales hay que buscarlo en el alto nivel de paro de las madres solas: un 45% están en paro, el doble que el conjunto de las mujeres españolas (22,69% en paro), según un estudio de la Fundación Adecco. Y lo peor: el 65% de las madres solas llevan más de un año sin trabajar (y el 43%, más de 2 años). Otro informe de Save the Children habla de que el 52% de las madres solas están en paro o trabajando precariamente. Y un 12% trabaja sólo “días sueltos”, con lo que sólo un tercio (33%) de estas madres solas con niños trabaja “normalmente” (de ellas, sólo un tercio tiene horario flexible o jornada intensiva, para cuidar a sus hijos).

Con tantísimo paro y muchos trabajos precarios (por horas y temporales), la consecuencia es que los ingresos de estas madres solas son ínfimos: más de la mitad (el 56%) ganan menos de 600 euros al mes y sólo el 16% ingresan más de 1.000 euros, según la encuesta de la Fundación Adecco. O sea, que el 84% de estas madres solas con niños no llegan a mileuristas. Pero eso es la media. Entre las que están en paro, la situación es peor: el 70% de estas madres solas sin trabajo ingresa menos de 600 euros. Y muchas, nada.

Hay otra parte de estas madres solas que sobreviven con una pensión de viudedad u orfandad, más bajas aún que el resto de pensiones. De las 2.358.932 viudas que cobran una pensión (siempre muy inferior a la de los hombres), 287.000 reciben menos de 300 euros y 1.444.000 menos de 650 euros al mes. Y la pensión de los 339.166 huérfanos que cobran algo es aún más baja: 194.000 reciben menos de 300 euros y 277.000 menos de 650 euros. Y las pensiones de orfandad son menores cuando la madre es soltera

Con este nivel de ingresos, resulta lógico que el 90% de las madres solas con niños tengan muy difícil llegar a fin de mes, como señala la encuesta de la Fundación Adecco. El informe de Save the Children es muy explícito: 4 de cada 10 familias monoparentales no disponen de dinero suficiente para pagar los gastos de su casa o tener la calefacción adecuada, 1 de cada 5 tiene problemas para pagar el alquiler o la hipoteca, 2 de cada 3 han reducido sus gastos de alimentación, 1 de cada 4 han dejado de comprar medicinas, 3 de cada 4 han reducido sus gastos de teléfono, TV o Internet… Y al final, el 5,1% de estas madres solas han tenido que volver con sus padres y un 7,9% más no puede independizarse. Y por todo ello, 2 de cada 10 madres solas con niños tienen o han tenido crisis de estrés o ansiedad.

¿Ayudas? El Gobierno Rajoy vendió” en febrero de 2015, durante el debate del Estado de la Nación, que las familias monoparentales iban a empezar a recibir 1.200 euros al año (el "cheque bebé"), la ayuda que ya se daba a las familias numerosas o con discapacitados. Pero la realidad es que esta ayuda tiene tres restricciones que la invalidan para la mayoría de familias monoparentales. La primera, que no beneficia a las familias monoparentales con sólo un hijo (el 56% del total). La segunda, que se quedan fuera las madres solas que tengan reconocidas pensiones de alimentos, aunque no las cobren por impago del otro progenitor. Y la tercera, que los 1.200 euros son una deducción fiscal sobre los ingresos a declarar en el IRPF, por lo que no se pueden beneficiar las familias monoparentales en paro (el 52% de las madres solas con hijos), porque es una deducción sobre los ingresos por el trabajo. En consecuencia, sólo el 1% de las familias monoparentales acceden realmente a esta ayuda de 1.200 euros que tanto publicitó Rajoy, según estima la Federación de Madres Solteras (FAMS). Además, Hacienda castiga fiscalmente a las madres solteras, al no considerarles familias monoparentales (sólo las mujeres separadas).

Al margen de esta ayuda fallida, las familias monoparentales sólo reciben mínimas deducciones en tres autonomías (100 euros en Andalucía y Extremadura o 303 euros en Asturias), más otras ayudas destacables en Cataluña: 15 puntos extras en baremos escolares, becas, bonificación 50% en guarderías públicas, descuentos en transportes, teatros y museos públicos y un permiso extra de 4 semanas tras el de paternidad o maternidad. Y en los últimos meses, el nuevo gobierno de la Comunidad Valenciana también ha aprobado ayudas específicas para las familias monoparentales: puntos extra en baremos escolares, descuentos, ayudas y bonificaciones fiscales, equiparándolas a las familias numerosas.

Ahora, trece asociaciones ligadas a las familias monoparentales han pedido una Ley de Familias Monoparentales, donde se contemplen una serie de derechos (jurídicos y sociales) y ayudas para paliar su penosa situación, empezando por definir el concepto legal de familia monoparental, que cada Administración interpreta a su manera. De hecho, la Sala segunda del Tribunal Constitucional considera que una madre soltera con un hijo o hija sola "no es una familia", como denuncia María García, madre soltera y presidenta de la Fundación de Familias Monoparentales Isadora Duncan.

Por otro lado, la organización Save the Children promueve la firma de esta petición contra la pobreza infantil y en apoyo de las familias monoparentales, con un abanico de propuestas concretas : aportación de 150 euros mensuales por hijo, prestación no contributiva de maternidad a las madres paradas sin recursos, facilidades en los accesos a la educación, deducciones fiscales, reducción en su aportación farmacéutica y sanitaria, protección especial frente a desahucios y desalojos, formación y mejora de la empleabilidad de las madres solas con niños y medidas eficaces de conciliación laboral y familiar. Todo ello en un marco de una mejor protección pública a la familia, donde España gasta la tercera parte que Europa (el 0,7% del PIB frente al 2,3% de media en la UE-28).

España tiene un serio problema de natalidad, con 1,27 niños por mujer, inferior a los 1,56 niños de media de Europa y los 2 niños por mujer de Suecia o Francia. Y eso supone una grave hipoteca para el futuro, donde faltarán jóvenes para trabajar y pagar las pensiones de una población cada vez más envejecida. En este contexto, sería urgente promover la natalidad y fomentar que las mujeres que trabajan sean madres, con ayudas y fomento de la conciliación laboral. En lugar de eso, se recortan las ayudas a la familia y se permite que la pobreza se cebe en los hogares más vulnerables, las madres solas con hijos. El próximo Gobierno tiene otra urgente asignatura pendiente: ayudar a las familias, empezando por las madres solas (y padres) que tienen graves problemas para sacar adelante a sus hijos. Están muy solos.

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