jueves, 28 de enero de 2016

EPA 2015: empleo precario y mucho paro "viejo"


Otra vez más, el Gobierno y sus medios afines han lanzado las campanas al vuelo con la EPA de hoy: subida histórica del empleo y bajada récord del paro. Es verdad. Pero hay que mirar las tendencias. El empleo creció en el cuarto trimestre mucho menos que en 2014, lo que indica que se frena. Y los menores de 40 años siguieron perdiendo empleos. Además, sólo el 4,66% de los contratos firmados en 2015 fueron indefinidos y a tiempo completo: un 95,44% del empleo creado es precario (y mal pagado). Y el paro ha bajado más porque hay menos españoles buscando trabajo. Otro dos datos preocupantes: el 60% de los parados llevan más de 1 año sin trabajar y más de la mitad de los parados EPA no cobran nada (el 54,7%). No es pues para tirar cohetes, porque además seguimos con el doble de paro que Europa (20,9%). Menos triunfalismo y más medidas. Urge un Pacto social por el empleo.
 

enrique ortega


España lleva año y medio creando empleo, pero el ritmo se ha desacelerado en el cuarto trimestre, al igual que la economía: si a finales de 2014 se crearon 65.100 empleos, a finales de 2015 se han creado sólo 45.500 empleos, gracias a las rebajas y el turismo, según la EPA de hoy. En todo el año, el empleo sí ha crecido más que en 2014: 525.100 nuevos empleos frente a 433.900 en 2014, aunque la economía ha crecido más del doble (+3,2% en 2015 frente a +1,4% en 2014). Lo preocupante de este mayor empleo son tres datos. Uno, que está centrado en los servicios (+421.000 empleos, por el turismo y el comercio) y la agricultura (+50.800), empleos muy temporales, y no en sectores más estables, como la industria (+24.600) y la construcción (+28.100 empleos). Dos, que no llega a los jóvenes: el empleo de los menores de 40 años cae globalmente y crece en los mayores, sobre todo entre los mayores de 55 años (+241.600 empleos), algo poco comprensible. Y tres, que es un empleo muy precario.

Para comprender la mala calidad del empleo que se crea, baste un dato: sólo el 4,66% de los contratos firmados en 2015 (nada menos que 18,57 millones, muchos por cada puesto) son contratos “buenos”, indefinidos y a tiempo completo. O sea, que el 95,44% son precarios. En unos casos, son contratos temporales (el 92% de los contratos firmados en 2015), cada vez por menos tiempo: un tercio son por menos de un mes y la cuarta parte duraron menos de 1 semana. Y muchos (un 35,58% de los firmados en 2015) son contratos a tiempo parcial, por horas, aunque en muchos casos encubren el fraude de un contrato por cuatro horas en el que se trabajan ocho o diez. Y algo muy llamativo: las grandes empresas, que han aumentado sus beneficios en 2015, sólo han hecho contratos temporales el año pasado, según la central de balances del Banco de España. Y banca y energía siguen perdiendo empleos.

Vayamos al paro. El total de españoles que se consideran parados (EPA) era en diciembre de 4.779.500 personas, un 20,9%, más del doble que Europa (9,5%). El paro ha bajado el año pasado en 678.200 personas, más que en 2014 (-477.900 parados) y la mayor caída del paro de la serie histórica. Pero ya no hay más datos para presumir. Primero, porque esta mayor caída del paro se debe a que en 2015 han vuelto a aumentar los españoles “desanimados”, que ya ni buscan trabajo: hubo 153.200 activos menos, que se fueron a casa o al extranjero. Y segundo, porque todavía hay 1.536.600 hogares españoles donde no trabaja nadie y cinco autonomías (casi la mitad de España) con una tasa de paro impresentable: Melilla (32,64%), Andalucía (29,83%), Extremadura (28,07%), Canarias (26,75%) y Castilla la Mancha (24,97%). Y casi la mitad de los jóvenes españoles están en paro (46,24%).

Pero hay dos datos más muy preocupantes sobre el paro. El primero, que cada vez hay más “paro antiguo”, parados que llevan más de 1 año sin trabajo: son ya 2.845.300 parados, un 59,53% del total. Y de ellos, 2 millones llevan más de dos años  en paro y 1,5 millones más de tres. Son sobre todo mayores de 45 años, la mayoría con poca formación (esa es otra: el 66,8% de todos los parados, dos de cada tres, no tiene acabado la ESO). Y el segundo dato, que tiene mucho que ver con “la antigüedad” del paro: cada vez cobran menos parados. A finales de 2015, sólo cobraban algún subsidio 2.162.456 parados, según el Ministerio de Empleo. Y de ellos, sólo 812.261 cobraban la prestación contributiva (807 euros al mes) mientras los restantes (2 de cada 3 parados con subsidio) sólo cobraban una prestación asistencial de 426 euros al mes. Pero lo verdaderamente grave es que hay 2.617.044 parados EPA que no cobran nada, el 54,76% del total. Y aún es peor en cuatro autonomías, donde, ahora mismo, dos tercios de los parados no cobran nada: Melilla (66,4% parados EPA no cobran nada), Madrid y Murcia (63,2% parados no cobran) y Castilla la Mancha (60,5%). Una legión de parados sin salida y condenados a la pobreza.

Frente al triunfalismo de Rajoy en la campaña electoral (“hemos creado un millón de empleos”), ahora ya se puede hacer el balance de su legislatura: trabajan en España 58.800 personas menos que cuando llegó a la Moncloa (18.094.200 ocupados frente a 18.153.000) y hay 507.800 parados menos (4.779.500 parados, un 20,9%, frente a 5.287.300, un 22,56%), aunque esto se debe a que hay 566.600 españoles menos buscando trabajo (22.873.700 activos frente a 23.440.300), porque se han “desanimado” o han emigrado. Y para redondear el balance: ahora cobran subsidios el 45,24% de los parados EPA y en diciembre de 2011 cobraban el 55,4% de los parados estimados. No es para presumir.

Vayamos al futuro. Todos los organismos internacionales y expertos creen que España va a crecer menos en 2016 (+2,7%) que en 2015 (+3,2%). Por ello, todas las previsiones coinciden en que España creará menos empleo este año que en 2015. ¿Cuánto? La Comisión Europea cree que el empleo aumentará un 2,5%, como la patronal CEOE, mientras los expertos privados lo bajan al 2,4%. Eso supone crear entre 435.000 y 452.000 nuevos empleos en 2016, frente a los 525.000 creados realmente en 2015. Y la mayoría cree que el paro estará entre el 19 y el 20%, por lo que habría que esperar otros 10 años para bajarlo al nivel que estaba antes de la crisis (el 8%). Y seguiríamos con más del doble de paro que Europa (9,2% previsto para 2016).

No podemos conformarnos con estos resultados. España debería tomar medidas para crecer mucho más y crear más empleo en los próximos años. El gobierno francés, con sólo el 10% de paro, acaba de declarar “el estado de excepción contra el paro y destinará este año 2.000 millones de euros para poner en marcha un Plan de choque que incluye formación a los parados, incentivos a los contratos estables y fomento de los contratos de formación para jóvenes. Mientras, en España, con el doble de paro, nadie propone un Pacto social por el empleo, con medidas excepcionales para abordar el primer problema de los españoles.

¿Se puede crecer más y crear más empleo? Sí, como ya expliqué en este blog. Lo primero es hacer otra política económica, en España y en Europa. Para ello, el futuro Gobierno debería presionar en Bruselas para que se ponga en marcha el Plan Juncker  de inversiones públicas europeas (315.000 millones), a la vez que se insiste a Alemania y los países ricos del norte que “tiren” de la economía europea, con más gasto y más inversiones, que beneficiarían a los países con más paro del sur. Y ya en España, es clave que el futuro Gobierno reanime la economía, con más inversiones públicas en sectores y empresas que pueden crear empleo (reindustrialización, exportaciones, innovación y tecnología, energía y medio ambiente). Y para ello, deben recaudar más (se pueden conseguir 30.000 millones extras de la lucha contra el fraude, las multinacionales, grandes empresas y los más ricos), para poder financiar esta reactivación de la economía y a la vez reducir el déficit público, como exige Bruselas (piden 13.000 millones de recortes, que hundirían el empleo).

Pero no basta con intentar crecer más y crear más empleo, algo que está más en manos de las empresas. El Gobierno tiene la responsabilidad de incentivar y promover ese empleo, con políticas activas de empleo, tomando medidas en dos frentes: mejorar la formación de los parados (recordemos: 3.192,500 parados, dos de cada tres, no tienen la ESO acabada) y reformar las oficinas de empleo (SEPE), que ahora no funcionan (sólo colocan al 2% de los parados). Hay que volcarse  en buscar una salida a los parados, sobre todo a ese 60% que llevan más de un año sin trabajar. Y eso pasa por reciclarles y por ayudarles con orientadores de las oficinas de empleo, hoy casi inexistentes: España cuenta con un funcionario del SEPE por cada 269 parados frente a 1 por 47 en Alemania, 1 por 36 en Dinamarca y 1 por 22 en Reino Unido, países con un tercio de paro.

Crecer y crear más empleo es cuestión de voluntad política, de dinero y de medios. Si Francia destina 2.000 millones a un Plan de choque, aquí harían falta al menos 4.000 millones. Y una política decidida a promover el empleo como sea, mejorando la estructura económica y empresarial, promoviendo la innovación y la exportación, formando a parados y empleados en los trabajos que necesitan las empresas. Una gran cruzada nacional por el empleo, con los recursos y medios que hagan falta y el apoyo de todos. Eso es lo que exige la EPA de hoy, no más triunfalismos vanos. Muchos millones de españoles lo están esperando.

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