jueves, 22 de octubre de 2015

Más empleos y más parados que abandonan


Este verano se han creado en España 2.000 empleos diarios, más que el verano anterior. Una buena noticia, con tres peros. Uno, que deberían haberse creado más, porque crecemos el doble que el año pasado. Dos, que casi todo el empleo lo ha creado el turismo, poco la industria y ha caído en la construcción y el campo, con lo que puede “pinchar” a fin de año. Y, sobre todo, que el empleo sigue siendo muy precario, temporal y por horas, trabajo que no durará si vienen mal dadas. El paro ha tenido una bajada histórica, pero no es para echar las campanas al vuelo: un tercio largo de la mejora se debe a que hay muchos españoles que ya no buscan trabajo: son “desanimados”, mujeres y mayores de 45 años sobre todo. Y seguimos con más del doble de paro que Europa y un 53% de los parados EPA  ya no cobran nada (2,58 millones), un escándalo social. Rajoy se presenta al 20-D con menos españoles trabajando que cuando llegó al Gobierno, aunque también con menos parados Urge tomar medidas para crear más empleo y formar y ayudar a los parados a encontrar trabajo. Menos triunfalismo: nuestro primer problema no está resuelto.

 

enrique ortega




España
lleva 15 meses creando empleo, desde la primavera de 2014. Según la EPA de hoy, en el tercer trimestre de 2015 se crearon 182.200 nuevos empleos, más de los 151.000 creados en el verano de 2014 (aunque la economía crece más del doble ahora: el 3,3% frente al 1,4%). Casi todo el empleo se creó en los servicios (+210.200 empleos), por la temporada turística, y en la industria (+13.100 empleos), mientras se perdían puestos de trabajo en el campo (-30.900) y en la construcción (-10.300). Cataluña (+35.800), Baleares (+29.600) y Galicia (+29.100) crearon la mitad de todos los nuevos empleos, mientras los perdían Andalucía (-50.000) y Madrid (-1.900). Sorprende que la mayoría de los nuevos empleos hayan sido para los jóvenes (+87.500 empleos a menores de 25 años) y para los mayores de 45 años (+66.000 empleos), dos colectivos con problemas para colocarse. Eso sí, las mujeres siguen relegadas de los nuevos empleos: sólo han conseguido 1 de cada 4 empleos.

Se siguen creando nuevos empleos, pero  muy precarios. Así, un 91,8% de todos los contratos firmados entre enero y septiembre de 2015 fueron temporales (12.499.124) y sólo un 8,2% fueron indefinidos, según datos de la Seguridad Social. Y además, uno de cada tres nuevos contratos es a tiempo parcial (35,7%), lo que aumenta más la precariedad, porque la mayoría de estos contratos por horas son “forzados”, no elegidos por los empleados: un 64,6% de los trabajadores a tiempo parcial en España lo son porque no encuentran otra cosa, el triple de trabajadores “forzados” que la OCDE (21%). Y de esos 1,7 millones de trabajadores españoles forzados a trabajar por horas, la mayoría son jóvenes: somos el país líder en jóvenes que trabajan por horas sin quererlo (un 22% de los jóvenes con contratos a tiempo parcial “forzados”, frente al 9,9% en Europa y el 5,8% en la OCDE). Con esta alta precariedad vienen sueldos más bajos: los trabajadores con un empleo temporal ganan un tercio menos que los fijos y los que trabajan a tiempo parcial ganan un 38,2% menos que los trabajadores a tiempo completo, según el INE. Y además, los trabajadores temporales y por horas son los primeros que pierden su empleo si la empresa necesita ajustar su plantilla. O sea, que se está creando un empleo muy vulnerable.

Y vayamos a las cifras de paro. En el tercer trimestre, el número de parados ha bajado en   298.200 personas, con lo que se baja del listón de los 5 millones: hay 4.850.800 parados EPA, un 21,18% de los españoles en edad de trabajar. El paro baja mucho más que el empleo que se crea (+182.200) porque han seguido aumentando los “desanimados”, los españoles que han dejado de buscar trabajo porque lo ven difícil o se han ido al extranjero (jóvenes) : los inactivos han aumentado en 116.000 en el trimestre. Por comunidades, las mayores bajadas del paro se han dado en Cataluña, Madrid y Galicia, subiendo solo en Andalucía, Navarra y Ceuta. El paro ha bajado más entre las mujeres (-168.500) que entre los hombres (-129.700), porque ellas “han dejado de buscar” más (están más “desanimadas”), como también los mayores de 45 años. Ojo a este dato: hay 541.000 españoles menos “activos” (que trabajan o buscan trabajo) que cuando llegó Rajoy al poder en 2011. Son “parados en la sombra”, que no figuran ya como parados pero que no tienen trabajo.

Con todo, todavía tenemos 4.850.800 parados, una tasa del 21,18%, la mayor de toda Europa salvo Grecia (25,2%), más del doble que la media europea (9,5% de paro en la UE-28) y tres o cuatro veces más de paro que  los países europeos más fuertes (4,5% Alemania, 5,5% Reino Unido, 5,7% Austria, 6,8% Holanda, 8,8% Bélgica o 10,8% Francia),según Eurostat. Y el paro sigue siendo mucho más elevado entre los jóvenes: un 46,6% de los menores de 25 años están sin trabajo en España, la mayor tasa de paro juvenil de Europa (20,7% de media).

Pero los datos del paro en España revelan otros tres datos muy preocupantes y de los que se habla poco. El primero, que hay cuatro autonomías donde el paro supera o roza el 30%: Andalucía (31,73%), Melilla (31,40%), Ceuta (30,59%), Canarias (28,56%) y Extremadura (28,51%), casi media España, seguidas de cerca por Castilla la Mancha (24,72%) y Murcia (23,49%), mientras tienen un paro “casi europeo” Navarra (13,57%), la Rioja (13,59%),el País Vasco (13,76%), y Baleares (13,88%). El segundo, que todavía hay 1.572.900 hogares donde todos están parados. Y el tercero y más grave, que más de la mitad de los parados ya no cobran el desempleo: en agosto, sólo cobraban algún subsidio público 2.264.215 parados, el 46,6% de los parados EPA. Y de ellos, sólo un 40% (914.358 parados) cobraba un subsidio contributivo, de 784.20 euros al mes de media (80,5 euros menos que cuando Rajoy llegó al Gobierno), mientras el 60% restante  recibe un subsidio asistencial de 426 euros al mes. Así que hay 2,58 millones de parados, la mayoría (53,3%) que ya no cobran nada. Y la situación es más grave en 6 autonomías donde casi dos tercios de los parados no cobran nada: Melilla (63,8% parados no cobran), Canarias (59%), Ceuta (58,4%), Murcia (58,5%), Castilla la Mancha (58%) y Madrid (57,3% parados EPA no cobran). Curiosamente, 5 de estas 6 autonomías eran gobernadas hasta mayo por el PP.

Con todo, quizás el mayor problema de fondo del paro es que se está enquistando, que la mayoría de los parados llevan más de un año sin trabajo y eso les resta muchas posibilidades de encontrarlo: tienen un 6,7% de probabilidades frente al 26,5% del resto, según un estudio de Asempleo. Con la EPA de hoy sabemos que 2.942.300 parados llevan más de un año sin trabajar, un 60,6% de todos los parados (frente al 49,3% en la UE-28). Y de ellos, 2,1 millones llevan más de dos años (y 1,5 millones más de tres años), un colectivo que tiene muy difícil acceder  a los pocos nuevos empleos que se crean. Sobre todo si tienen más de 45 años (1,7 millones, un 35% de todos los parados) y además tienen poca formación, como le pasa a más de la mitad de los parados: 2.602.900 parados, más de la mitad del total ( 53,6%)  tienen baja formación, porque no han terminado la secundaria (ESO), según la EPA de hoy. Y encima, sólo 1 de cada 6 parados hacen cursos de formación, por lo demás poco útiles. Así, con este panorama, más de la mitad de los parados actuales tienen pocas salidas. Un drama.

Todos estos son datos reales y oficiales, que el Gobierno Rajoy oculta o enmascara en sus análisis económicos triunfalistas, con los que pretende ganar las elecciones del 20-D. Pero hay un hecho incontestable: Rajoy será el primer presidente de la democracia que se presente a unas nuevas elecciones con menos españoles trabajando de los que se encontró al llegar a la Moncloa. Concretamente, había 18.048.700 españoles ocupados a finales de septiembre (EPA de hoy) y si en el cuarto trimestre se crearan los mismos empleos que el año pasado (+65.100), habrá 18.113.800 ocupados a finales de 2015, frente a 18.153.000 ocupados a finales de 2011 (39.200 ocupados menos). Y eso sin hablar de que una cuarta parte de estos españoles que trabajan tienen empleos precarios y mal pagados: no es casual que un 22,2% de todos los trabajadores españoles sean ahora “pobres” (ganan menos del 60% de la renta media), según datos recientes de la OIT.

Eso sí, Rajoy se presenta a las elecciones con menos parados en España de los que había en diciembre de 2011: 4.850.800 parados frente a 5.273.600. O sea, 422.800 parados menos en cuatro años, aunque la tasa de paro sea similar (21,18% de paro hoy frente a 22,56% en diciembre de 2011). Pero hay que hacer varias matizaciones. Una, que una razón de que haya menos parados es que hay menos españoles buscando trabajo (22,89 millones de activos hoy, frente a 23,44 millones en 2011), 541.000 “desanimados” más, que han dejado de buscar y que no se apuntan al paro porque ya no cobran. Una parte de ellos, además, son jóvenes que se han ido al extranjero, a estudiar o a “buscarse la vida” ante la falta de empleo en España. Otra, que hay menos parados pero también tienen menos perspectivas, porque ahora los parados son “más antiguos” y con menos salidas. Y sobre todo, están más desesperados, porque la mayoría no cobran: en diciembre de 2011, un 55,5% de los parados EPA cobraba algún subsidio (80,5 euros mensuales más que hoy), pero ahora sólo cobran el 46,6% de los parados EPA, debido a los variados recortes hechos por el Gobierno Rajoy a los parados en 2012 y 2013.

Así que menos triunfalismo en el balance del Gobierno. Se crea empleo, sí, desde hace 15 meses ya, pero el empleo se ha desinflado en verano y se espera que también lo haga en el último trimestre de 2015. Y el empleo que se crea es demasiado precario y mal pagado, o sea, muy vulnerable si la recuperación no se afianza, algo que puede pasar si Europa no despega, China se ralentiza y la economía mundial se frena, con Latinoamérica en recesión (lo que afecta mucho a España). Por eso, en lugar de hacer tanto triunfalismo, habría que ser más realista y afrontar de una vez por todas el primer problema de España, según la opinión de los españoles (Barómetro CIS): el paro, el hecho de que tenemos 4,85 millones de parados, un 21% de los españoles, más del doble de paro que Europa. Y que si no hacemos algo diferente, con la economía como va, tendremos un paro elevado otra década más.

Algo habría que hacer y se puede: intentar crear más empleo y conseguir que la mayoría de los parados puedan acceder a esos empleos, evitar que se queden “descolgados” para siempre. Eso pasa por hacer otra política económica, en Europa y en España, con más inversiones públicas productivas (no inaugurar más autovías y AVEs) y más ayudas a la inversión privada que cree empleo, a la industria, a la tecnología, medio ambiente y exportación, sacando recursos de mayores ingresos públicos (consiguiendo que paguen más impuestos los más ricos, multinacionales y grandes empresas), no recortando más como dice Bruselas (más austeridad hundiría el empleo). Y subir los salarios, para reanimar el consumo y el crecimiento, como pide incluso el presidente del Banco Popular. En paralelo, hay que volcarse en la formación y las políticas activas de empleo, con más recursos y una reforma a fondo de las oficinas de empleo, que no funcionan (sólo colocan al 2% de los parados).

El gran reto hoy, como en las elecciones de 2011, es crear más empleo y encontrar trabajo a tantos parados. Sobran triunfalismos y ataques políticos y faltan alternativas realistas, medidas que afronten cómo crear más empleos y cómo hacer que más parados los consigan. Urge un gran pacto político por el empleo, imposible antes de las elecciones. A ver después.

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