jueves, 25 de septiembre de 2014

Crecen las Universidades privadas y online


La próxima semana, más de millón y medio de universitarios comenzarán sus clases, en un curso universitario con menos profesores, más alumnos, menos becas y matrículas más caras. Y con unas Universidades públicas que ya no aguantan más, tras cinco años de recortes, que obligan a algunas (como la Universidad de Barcelona) a reducir sus Facultades a la mitad. Mientras, las Universidades privadas siguen creciendo  y hay 14 más que en 2001, apoyadas por las autonomías y Ayuntamientos del PP, que les ceden incluso terrenos públicos. Y también crecen las Universidades online privadas, sin apenas control, como denuncian las autonomías Ahora, el ministro Wert va a sacar un decreto que facilita aún más la creación de Universidades privadas, mientras se controlarán más las públicas. Al final, las Universidades públicas pierden alumnos (por la subida de tasas) y los ganan las privadas, muchas con baja calidad educativa. Universidad privada sí, pero no a costa de asfixiar a la Universidad pública.
enrique ortega

Las 48 Universidades públicas inician otro curso agobiadas por la asfixia financiera. Es el quinto curso con recortes presupuestarios, del Estado y las autonomías: en 2014-2015 contarán con unos 1.500 millones menos que en 2010 (se han recortado 1.226 millones a la Universidad entre 2010 y 2013, según un informe de CCOO). Ello se traducirá en menos profesores (se han perdido unas 17.000 personas desde 2008, 10.000 de ellos profesores e investigadores), menos medios (luz, calefacción, limpieza) y materiales (libros, laboratorios, ordenadores, mobiliario),  abandono de instalaciones y una investigación medio paralizada (dos tercios de la investigación en España la hacen las Universidades). Y todo ello a pesar de subir las tasas por tercer año, con lo que las matrículas son ya entre un 22% y un 66% más caras que en 2012. Y como han bajado los ingresos de las familias y hay menos becas (con más exigencias académicas para recibirlas), la consecuencia es que hay menos alumnos matriculados en la Universidad pública, en menos asignaturas.

Las Universidades públicas que peor lo llevan han implantado una “economía de guerra” y algunas se ven obligadas a tomar decisiones drásticas: la Universidad de Barcelona, el mayor campus público catalán, aprobará en octubre un Plan para reducir a la mitad el número de Facultades (de 18 a 10) y Departamentos (de 106 a 55), con fusiones y recortes. Y las demás, estarán rigurosamente vigiladas por Montoro y las autonomías, para asegurarse que recortan y no tienen déficit. Para asegurarse, el ministro Wert va a aprobar un decreto que da potestad a las autonomías (ahora no tienen esa competencia) para revocar la autorización de las universidades públicas que no cumplan una serie de exigencias mínimas.

Curiosamente, este mismo decreto Wert de creación y reconocimiento de Universidades va a facilitar la creación de nuevas Universidades privadas: elimina los tres requisitos que ahora se exigen para crear una nueva Universidad (que aumente la población escolar, que se creen nuevas ramas por los avances científicos y la cobertura de nuevas necesidades profesionales) y ya no exige que la nueva Universidad cubra las distintas ramas del conocimiento (Humanidades, Ciencias y Tecnología), bastará con que ofrezca 8 titulaciones. Y reduce las exigencias que tenía una nueva Universidad de personal, biblioteca, material informático,  instalaciones deportivas y servicios comunes.

Con este nuevo decreto, las autonomías tendrán mucho más fácil autorizar nuevas Universidades privadas, lo que ya estaban haciendo, en contra incluso del criterio del Ministerio y de la Conferencia General de Política Universitaria, que han elaborado informes negativos (no vinculantes) de Universidades privadas que se han acabado autorizando. Y el temor es que muchas más nazcan en los próximos meses, antes de que el PP pueda perder en mayo las elecciones en alguna autonomía. De hecho, Ayuntamientos del PP, sobre todo en Madrid y Comunidad Valenciana, se han volcado en promover Universidades privadas: Torrent, Valencia, Alzira, Xátiva o Campello son Ayuntamientos populares que han cedido terrenos públicos para la instalación de Universidades privadas. Incluso el Ayuntamiento de Sant Joan d´Alacant (PP) compró una residencia de tiempo libre para ceder la instalación a una Universidad privada (promovida por la Universidad Católica de Murcia).

De hecho, las Universidades privadas se han casi triplicado en España desde 1997 (de 12 a 32), mientras en estos años no ha se ha creado ninguna Universidad pública (hay 48 con docencia). Desde 2001 se han creado 14 Universidades privadas, una por año, y ahora se van a  abrir 5 más, 2 en Madrid (donde habrá el doble de privadas que públicas). En conjunto, estas 32 Universidades privadas facturaron más de 1.000 millones de euros en 2012, según DBK (más otros 575 millones las 100 principales Escuelas de negocios). Es un sector muy concentrado, donde las 5 primeras acaparan casi la mitad del negocio y donde sólo 11 Universidades superan los 10.000 alumnos: Universitat Oberta de Catalunya (fundación pública con estatus privado, con 56.787 alumnos), Universidad Internacional de la Rioja (online, con 19.000), Universidad Ramón Llull (18.500), Universidad Europea de Madrid (14.000), Universidad Adolfo X el Sabio (14.000), Universidad Católica de Valencia (13.501), Universidad de Deusto (13.173), Universidad de Navarra (11.484), Universidad CEU-San Pablo (11.436), Universidad Católica de Murcia (10.455) y Universidad de Comillas (10.011).

Muchas Universidades privadas tienen una sección online y en otros casos se crean Universidades privadas sólo online, que proliferan como hongos, en muchos casos con una oferta reducida y de discutible calidad.  Reconocidas oficialmente como tales hay 6 Universidades online: la pública UNED (creada en 1972, con 185.000 alumnos), la semipública Universitat Oberta de Catalunya (con 56.787 alumnos, promovida por la Generalitat) y las privadas UDIMA (creada en 2006, con 4.000 alumnos), VIU de Valencia (1.500 alumnos, ahora en manos del Grupo Planeta), Internacional de la Rioja (2012, con 19.000 alumnos) y Universidad Internacional Isabel I de Castilla (Burgos 2012, con 2.500 alumnos). Pero hay otras 20 Universidades privadas que ofrecen cursos y masters online, además de centenares de centros.  Ahora se espera que las Universidades online proliferen mucho más, ya que el decreto Wert apenas repara en ellas, salvo para fijar el mínimo de profesores (1 por 100 alumnos frente a 1x25 en las presenciales). Las autonomías han pedido al Gobierno Rajoy que modifique la norma y establezca más controles a las Universidades online, porque al operar en distintas autonomías están menos vigiladas que las presenciales: la agencia ANECA las autoriza sobre el papel y hace el control sobre el terreno a los 7 años.

Al final, los recortes y subidas de tasas en las Universidades públicas han provocado un desvío constante de alumnos a las Universidades privadas, que ya tienen el 15% de los universitarios españoles (238,916 el curso pasado). Sólo en el curso 2013-2014, las Universidades públicas perdieron 45.241 alumnos (43.433 en Grados y 1.808 en Masters) mientras las privadas ganaban 11.281 (5.352 en Grados y 6.029 en Masters). Varias son las razones de este trasvase: más facilidad de acceso (no hay selectividad ni notas mínimas), más facilidad para hacer prácticas en empresas y sobre todo que la subida de matrículas en la pública (sobre todo en Masters) acercan los precios a la privada, donde los alumnos de Masters se han multiplicado por 10 desde 2006 (ya suponen el 27,7% del total). A cambio, sus precios son mayores (hasta 8.200 euros un Grado frente a 1.300 en la pública), su oferta es menos completa, hay menos profesores doctores y muchas no tienen actividad investigadora, por lo que “no deberían llamarse Universidades”, según algunos expertos.

Otro cambio que prepara el ministro Wert puede dar un empujón definitivo a las Universidades privadas: se estudia que las Universidades ofrezcan (voluntariamente) Grados de 3 años (en vez de los 4 actuales) y Master de 2 años (en vez de 1), lo que aumentará el trasvase de universitarios a la privada, para hacer Masters que se encarecen en la pública. Y además, hará la Universidad más clasista, ya que habrá menos familias que la puedan pagar.

Al final, está bien que España tenga Universidades privadas, como otros países. El problema surge cuando se hace una política deliberada de fomentar la Universidad privada en perjuicio de la pública (como también hace el Gobierno Rajoy con la enseñanza no universitaria, las guarderías, la sanidad, la Dependencia o la seguridad, por ejemplo). Y además, se fomenta así  una “burbuja universitaria”: en España no sobran Universidades (en Reino Unido hay 241 Universidades, 1 por cada 253.000 habitantes; en EEUU hay 3.277, 1 por cada 94.000 habitantes; y en España hay 80 Universidades, 1 por cada 581.250 habitantes) pero sí hay un exceso de titulaciones (2.413 grados y 2.758 Master) y de Campus (236), en casi todas las capitales, ofreciendo lo mismo. Y la oferta privada lo agrava: en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, había 5 Universidades públicas (con 207 títulos y 294 Master) en poco más de 100 kilómetros y ahora hay 6 Universidades privadas más (con 65 títulos y 63 Master más). Y algo parecido pasa en Madrid, Barcelona y País Vasco.

Hay que poner orden en la Universidad, clarificando y seleccionando la oferta, evitando anteponer la ideología a favor de los negocios privados. Y dedicar más recursos a la Universidad pública, que recibe dos tercios de recursos que en Europa (0,85% del PIB frente al 1,26% en UE-28) para garantizar una enseñanza de calidad al alcance de todos. Y luego, el que quiera y pueda pagarse una Universidad privada, que lo haga.

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