lunes, 21 de julio de 2014

Más autónomos (parados que se buscan la vida)


Uno de cada cinco empleos nuevos creados este año es un autónomo que se ha puesto a trabajar por su cuenta, la mayoría jóvenes que han cobrado el desempleo de una vez y han montado un negocio. Por primera vez en cinco años, crecen los autónomos (+118.000), más que en el resto de Europa. Unos son jóvenes que se buscan la vida, pero otros son falsos autónomos, trabajadores que dejan su puesto y trabajan de lo mismo para una empresa, que se ahorra cotizaciones, vacaciones e indemnizaciones. Podría haber 300.000, en construcción, comercio, hostelería y profesionales, desde arquitectos a periodistas. El  Gobierno pretende reducir la lista del paro como sea y va a facilitar que los parados de más de 30 años también puedan cobrar el desempleo de una vez y hacerse autónomos, pagando la tarifa plana de SS. El problema es que ser autónomo es duro y  la mayoría de estos negocios acaban cerrando
 
enrique ortega

España lleva cinco meses creando empleo y en buena parte se debe a que han crecido los autónomos: de los 327.355 nuevos afiliados a la Seguridad Social entre febrero y junio, un 20% son autónomos (+65.405), el triple que en el primer semestre de 2013. De hecho, el número de autónomos lleva 9 meses consecutivos creciendo en tasa anual, hasta alcanzar hoy los 3.115.747 autónomos, 117.941 más que en febrero de 2013. Un aumento que todavía no compensa los 571.000 autónomos perdidos con la crisis, desde 2007. Actualmente, España es el tercer país europeo donde más están creciendo los autónomos, tras Holanda y Bélgica) sobre todo en el comercio (25%), la hostelería (18%), la educación (10%) y los servicios profesionales (sanitarios, sectores inmobiliarios y científicos). Crecen sobre todo en Baleares (+12,2%), Murcia (+3,3%) y Andalucía (+3,1%).Y uno de cada cinco es extranjero.

¿Por qué crecen los autónomos? Una buena parte son parados que se han lanzado al autoempleo, cansados de no encontrar trabajo. Sobre todo, jóvenes, menores de 30 años, que pueden cobrar el desempleo de una vez: en 2013, 151.465 jóvenes parados cobraron el desempleo de una vez (4.955 euros de media) y el 95% se hicieron autónomos (143.482). Pero otros nuevos autónomos eran trabajadores, empleados en una empresa, que han sido despedidos como asalariados y ahora trabajan como autónomos para la misma empresa o para otra, que se ahorra cotizar por él, pagarle vacaciones y la indemnización en caso de despido. Son los falsos autónomos, un fraude que ni se denuncia ni se persigue.

La EPA estima que hay 250.000 autónomos que trabajan en exclusiva para una empresa (160.000) o casi en exclusiva (90.000). Tendrían que estar registrados como trabajadores autónomos dependientes (TRADE) y firmar un contrato específico, que les reconoce 18 días de vacaciones anuales y una indemnización en caso de ruptura de contrato. Pero sólo hay 13.000 Trades inscritos como tales, con lo que 237.000 serían falsos autónomos. Y eso es una estimación de hace unos años, que ahora podría superar los 300.000. Otra vía para detectar su alcance son los autónomos sin empleados: había 2.024.800 a finales de 2013, según Eurostat, dos de cada tres autónomos. España es el 10º país europeo con más autónomos sin empleados y el país donde más han crecido en el último año, lo que es un claro indicador del aumento de los falsos autónomos, autónomos que son trabajadores encubiertos.

La mitad de los falsos autónomos están en la construcción (unos 150.000), donde crecen los autónomos búlgaros y marroquíes sobre todo. El resto se reparten entre el comercio, la enseñanza, investigadores y profesionales (el 24% de los arquitectos son falsos autónomos) y últimamente, en la hostelería: en Baleares, por ejemplo, muchos hoteles están subcontratando camareros y camareras de plantas como autónomos. De hecho, dos tercios de las empresas españolas contratan ya entre 3 y 10 autónomos al año, según un reciente estudio de Tower Lane e Infojobs. Y más de la mitad de las empresas encuestadas se plantean contratar autónomos en los próximos doce meses.

El Gobierno Rajoy está encantado con el aumento del número de autónomos, aunque sean asalariados encubiertos, porque les baja la lista del paro. Y lo venden como un aumento de los emprendedores en España, gracias a su política de ayudas, básicamente la tarifa plana a la Seguridad Social de 53 euros (los primeros 6 meses, luego son 131,36€ otros 6 meses y 183€ otros 18 meses más), aprobada en febrero de 2013 para los menores de 30 años (y mujeres menores de 35) y desde septiembre de 2013 para emprendedores de cualquier edad. Según sus estimaciones, esta tarifa plana ha permitido que 249.536 españoles se hayan hecho autónomos, 100.000 de ellos jóvenes. Lo que no dicen es que esta tarifa plana ha hecho un agujero a la Seguridad Social, unos 500 millones menos de ingresos anuales, que han obligado a tirar varias veces de la hucha de las pensiones.

Ahora, el Gobierno quiere seguir por esta vía, promover que los parados monten un negocio y se hagan autónomos, para lo que ya ha anunciado que permitirá a los parados mayores  de 30 años (y mujeres mayores de 35) que cobren de una vez el 100% del desempleo (ahora solo pueden el 60%). Con ello, otros 200.000 parados podrían capitalizar el desempleo y hacerse autónomos, con el reclamo adicional de la tarifa plana a la SS (son 53 euros sólo los primeros 6 meses: a los 18 meses pagan ya la cuota mínima de 261,83 euros).

Que haya más emprendedores en España está bien, pero hacerse autónomo no puede venderse (ni verse) como un atajo para salir del paro. Porque muchos nuevos negocios se están montando sin dinero (5.000 euros es lo habitual), sin un Plan de negocio, sin experiencia (el 26,8% de los emprendedores carece de formación) y creando poco empleo (57% sólo el del emprendedor y otro 36% con 1 a 5 empleados), en negocios poco innovadores (tiendas, bares, Webs, el 90% con poca tecnología). Y al final, la mayoría acaban cerrando: sólo el 9% cumplen los tres años y medio, según un estudio GEM. Y el joven emprendedor, que a veces dejó sus estudios, vuelve al paro. Y cobrará si ha cotizado al desempleo como autónomo (ahora es obligatorio) y no se lo niegan, como les pasa al 80% de autónomos que cierran su negocio.

Además de ser difícil montar un negocio, ser autónomo no es ningún chollo. En el día a día, están agobiados por dos problemas: la morosidad (que afecta a 6 de cada 10 autónomos, según el último Barómetro de ATA) y la falta de crédito (sólo un tercio piden dinero, a la mitad se les niega y a otra cuarta parte se les da menos de lo que piden y muy caro). Y también les han subido los impuestos, aunque ahora les bajan las retenciones (que hasta 2016 no bajarán al 19% de 2011). Además, trabajan más horas que los asalariados (45,1 horas semanales frente a 37,9, según UPTA) y cobran menos: declaran a Hacienda ganar una media de 9.686 euros anuales (2011), frente a 19.262 los asalariados. Y aunque una parte de esta brecha salarial se debe al fraude (no declaran todo lo que venden e inflan gastos), hay muchos autónomos que malviven (el 23% declaran ganar menos de 1.000 euros). Y un 40% de los autónomos españoles están en el umbral de la pobreza, según la OIT.

Los autónomos han sufrido más los recortes a la formación y sólo 16.000 acceden a cursos, por lo que piden cotizar un 0,1% (10 euros año) para que más autónomos (hasta 75.000) puedan formarse. Otro problema es el envejecimiento: 7 de cada 10 autónomos tienen más de 40 años. Y como la gran mayoría (81,5%) cotizan a la SS por el mínimo, sus pensiones son mucho más bajas: en junio, su jubilación media era de 678,37 euros, un 40,6% inferior a la de los asalariados (1.142,80 euros). Así que muchos retrasan su jubilación después de los 65 años: se jubilan de media a los 65,4 años (frente a 63 los asalariados) y más de la mitad de los que trabajan con más de 65 años son autónomos.

Está bien ser emprendedor, intentar montar un negocio, ser autónomo, pero no como un espejismo para salir del paro. Hay que promover negocios con futuro, con asesoramiento y financiación, no promover “chiringuitos” con tarifas planas para bajar las listas del desempleo. La clave del empleo está en las empresas, sobre todo en las grandes, que pueden tirar de un entramado de pymes y autónomos competitivos. Y sobre todo, en recuperar el consumo y la inversión, en que vuelvan las ventas, en que la economía crezca más. Sólo así sobrevivirán una parte de los nuevos emprendedores.

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