domingo, 7 de julio de 2013

Ojo a las tarjetas: salen mucho más caras


De cara al verano, usaremos más las tarjetas, tanto para comprar como para sacar dinero. Pero cuidado, porque bancos y Cajas han subido mucho las comisiones a los plásticos,  para compensar la caída de márgenes. Y sobre todo, el interés que nos cobran cuando pagamos a crédito con la tarjeta: supera el 20%. Además, bancos y Cajas cobran más que en Europa a los comercios de comisión por las compras con tarjeta, mientras Bruselas ha abierto dos expedientes a VISA y Master Card, que se han comprometido a bajarlas. Y el Gobierno está pactando reducir las comisiones  a los comercios para compras inferiores a 10 euros. El temor de los consumidores es que bancos y Cajas rebajen los costes por tarjeta a los comerciantes y a cambio, nos suban las comisiones por uso de tarjetas. Así que ojo a lo que le cuesta tener y utilizar sus tarjetas. Hay que usarlas con cabeza.
enrique ortega

Los españoles tenemos 68,17 millones de tarjetas, casi dos por cada ciudadano mayor de edad (37,4 millones). Dos de cada tres son de crédito (40,7 millones), para pagar en 1.535.885 terminales (comercios y servicios). Y las demás (27,47 millones) son tarjetas de débito, para pagar también compras al contado y sacar dinero en los 55.360 cajeros de la red, la mayor de Europa. Con todo, la crisis ha reducido el número de tarjetas, porque los clientes se han quedado con las imprescindibles: los plásticos se han reducido en 8.230.000 desde 2.008. Sin embargo, con menos tarjetas, se compra  a  crédito más que antes de la crisis: 97.385 millones en 2012 (+9 % sobre 2008 y -0,90% sobre 2011), 11,11 millones de compras con tarjeta cada hora. A cambio, ha caído la retirada de dinero en cajeros: 110.570 millones en 2012 (-5,1% sobre 2008), aunque crecen las compras al contado con tarjetas de débito.  

Menos tarjetas de crédito que se usan más porque, con la crisis, los españoles tienen más difícil llegar a fin de mes (uno de cada ocho) o hacer frente a imprevistos (4 de cada 10), según el INE, con lo que tiran de tarjeta (los que pueden) para tapar agujeros, pagar un viaje o cambiar un electrodoméstico. Y ahí, en las compras a crédito financiadas con la tarjeta es donde bancos y Cajas les dan los palos, con intereses que llegan al 35% TAE.

Con todo, tener una tarjeta, como un coche, sale caro aunque a veces no nos demos cuenta. Y más caro en el último año y medio, porque bancos y Cajas han subido todas sus comisiones (un 40% en 2012, según el Banco de España), para compensar su caída de márgenes (somos el 2º país europeo que paga más comisiones bancarias). Y más las de las tarjetas, porque son de las comisiones que menos “se ven”. Y hay muchas.

Todas las tarjetas, de crédito y de débito (compras al contado y cajeros) pagan una comisión de emisión o renovación, con un importe fijo anual: 21,90 € de media (y máximo de 30€) para la de débito y 38,45 € de media (con máximos de hasta 70 euros) para la de crédito. Además, se paga una comisión por retirada de efectivo en cajeros de otros bancos y otras redes (entre el 3 y el 5%, con mínimos entre 2,50 y 4 euros por operación). Y si se compra o se saca dinero en el extranjero, en países no euro, se paga una comisión que puede superar el 6%.

Y luego están las comisiones que se pagan por aplazar pagos, en las tarjetas llamadas revolving (hay 3 millones más desde que empezó la crisis), aquellas donde en vez de pagar a principios del mes siguiente todo lo comprado con la tarjeta, pagamos una cantidad fija al mes o un porcentaje del crédito utilizado. En estos casos, el tipo de interés oscila entre el 15% TAE del más barato (ING) al 19,56% de BBVA, 22,48% del Popular, 26,08% de Bankia, 29,86% del Sabadell o 35,83% TAE de Santander. Y se paga más cuanto menor sea la cuota mensual y más el gasto, porque se está pagando intereses sobre lo pendiente. Además, si un cliente se retrasa en el pago de una cuota, en cualquier tarjeta, paga tres comisiones más: comisión por reclamación de posiciones deudoras (35 €), comisión por descubierto (30€ por exceder el límite en tarjetas) y pago de intereses de demora (20,4%TAE en tarjetas).

Una maraña de comisiones de las que no siempre nos enteramos bien y que son ahora más opacas, ya que bancos y Cajas no tienen obligación de publicar su Libro de tarifas desde abril de 2012 (gracias a una norma aprobada por el Gobierno Zapatero en octubre de 2011): basta con que comuniquen los  cambios en las comisiones a sus clientes, individualmente. Y muchos clientes se quejan: las tarjetas son el tercer motivo de reclamaciones al Banco de España, sobre todo por las comisiones cobradas.

Las quejas por las comisiones de las tarjetas es algo histórico en los comerciantes, que llevan años peleando con bancos y Cajas. En Europa, las denuncias del comercio han llevado a la Comisión Europea a abrir varios expedientes contra MasterCard y Visa, acusadas de aplicar comisiones abusivas (también en EEUU tienen un litigio pendiente de los tribunales). Mientras Master Card podría ser multada, VISA trata de evitar la sanción de Bruselas prometiendo (en mayo) que va a rebajar sus comisiones al comercio en compras transfronterizas y en10 países (donde las fija ella y no los bancos, como en España), para dejarlas en el 0,30% (tarjeta crédito) y 0,20% (débito).

Mientras, en España, las comisiones que cobran bancos y Cajas a los comercios son más altas que en Europa: la media de tasa en las tarjetas de crédito está entre 0,74 % y 0,59%, según el Banco de España, aunque son casi la mitad que en 2006 (del 1,30% al 0,65%). Y en débito, las tasas a los comercios oscilan del 0,30% al 0,16% (aquí la rebaja ha sido menor: en 2006 oscilaban entre el 0,40% y el 0,25%). Pero estas medias esconden grandes diferencias, en perjuicio de algunos negocios y las tiendas más pequeñas. Los comercios que más pagan son las farmacias (tasa del 1,04%), supermercados (0,90%), restaurantes (0,88%) y compras inferiores a 15 € (0,83%). Y los que menos, las autopistas (0,26%), los híper (0,45%), gasolineras (0,49%) y agencias de viaje (0,51%).

Los comerciantes culpan a estas altas comisiones de que en  España se compre menos con plásticos: sólo un 16% de las compras, la mitad que en Francia (32%) y un tercio que en Reino Unido, Portugal o Suecia (47%). En 2005, el Gobierno ZP pactó con las entidades una bajada de tasas (al 1,4% máximo). Y ahora, en junio, el Gobierno Rajoy ha aprobado un Plan integral de apoyo al comercio que contempla negociar con las entidades financieras para bajar las tasas  a las operaciones de menos de 10 euros (23% de los pagos), que apenas se pagan con tarjeta en España (sí fuera) porque tienen un comisión abusiva para el comercio: 25 céntimos en un pago de 3 euros, por ejemplo.

Los consumidores temen que bajen las tasas a las compras con tarjeta, por pacto con el Gobierno o por imposición de Bruselas, a la vista de lo que ha pasado con la rebaja de 2005: los bancos compensaron los menores ingresos de los comercios subiendo las comisiones a los clientes y además, los comercios no rebajaron sus  precios, según denuncia ADICAE. Y ahora, con bancos y Cajas sumidos en una guerra por poner datafonos, a costa de ofertas y rebajas de comisiones, temen que lo paguemos los usuarios de tarjetas, con más comisiones.

Suban más o no, las tarjetas ya nos suponen un alto coste, cada año mayor, aunque su servicio sea imprescindible. Pero hay que vigilar su uso, utilizar sólo las tarjetas necesarias, no retrasar demasiado los pagos y vigilar los intereses, comisiones y cuotas anuales, negociando con nuestra entidad para rebajar costes a cambio de nuestra vinculación. Tarjetas sí, pero rigurosamente vigiladas para que no nos den sustos. Úsenlas con cabeza.

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