jueves, 18 de julio de 2013

Móviles 4G: más rápidos y más caros


Este verano, lo último es tener un móvil 4G y descargarse un juego o un vídeo hasta diez veces más rápido, aunque la oferta está limitada de momento a algunas compañías y a grandes ciudades. Los móviles de última generación van a multiplicar por seis el tráfico de datos, con lo que también subirá nuestra factura, aunque ahora todas las compañías ofrezcan tarifas promocionales, para que nos “enganchemos” al 4G. Las grandes telecos buscan con los móviles 4G recuperar clientes frente a las operadoras móviles virtuales, que llevan años quitándoles clientes, en una guerra de tarifas  que ahora se ha trasladado a las ofertas todo en uno (fijo+ móvil + ADSL) y, sobre todo, a Internet móvil, donde España es líder en Europa. Con los móviles 4G, e incluso con el ADSL,  las operadoras buscan compensar su caída de ingresos cobrando más por la descarga de datos a los internautas más activos. Tanto descargas, tanto pagas.
 
enrique ortega

En España, los primeros móviles analógicos 1G (sólo en vehículos, para Madrid y Barcelona) llegaron en 1976. Los móviles 2G se lanzaron en 1994, desatando el boom, que se aceleró con los actuales móviles 3G, lanzados hace diez años. Ahora, la cuarta generación (4G) ha llegado a España en junio y julio, con varios años de retraso sobre el resto de Europa, donde nacieron en 2009 (Ericsson y Telia Sonera en Suecia) y ya estaban operativos en 21 países. En el mundo ya hay 65 millones de terminales 4G y se espera que un 60% de la población mundial tenga cobertura 4G para 2018. Entre tanto, Samsung ya prepara para 2020 el móvil 5G (permitirá descargar una película completa en menos de 1 segundo).

Los móviles 4G son mucho más rápidos: permiten descargas entre 15 y 40 megabits por segundo (cuatro o cinco veces más rápidas que el 3G), superiores a las de los ADSL fijos en casa, con puntas de hasta 150 Mbps (10 veces más). Eso facilitará la descarga de archivos, como fotos, música, vídeos o juegos desde móviles inteligentes (smartphones). Dos ejemplos: descargarse el juego de Angry Birds pasa de 2 minutos y 36 segundos a 16 segundos con 4G. Y una fotografía de alta resolución, de 26 a 1 segundo, según el blog de Orange.

Sin embargo, el 4G nace en España con varias limitaciones. La primera, que sólo la ofrecen de entrada algunas compañías (Vodafone, Orange y Yoigo) y restringida en principio a grandes ciudades (no más de 15 capitales a finales de año), con la previsión de cubrir el 75% de la población española a finales de 2014. La segunda, que sólo ha disponibles en el mercado una decena de terminales 4G (8 smartphones y 2 tablets), aunque todas las empresas lanzarán más móviles 4G para otoño. Y la tercera y básica, que de momento su cobertura no será buena en el interior de los edificios, porque para eso las operadoras tienen que utilizar frecuencias más cortas, de 800 MHz, que no estarán disponibles hasta 2014, cuando el Gobierno libere las frecuencias que ahora utilizan las cadenas de televisión (TDT).

Pero aunque nazca limitada, las operadoras buscarán popularizar los móviles 4G, con el gancho de la velocidad: el que pruebe, no podrá vivir  sin ella. Y por eso ofrecen ofertas de lanzamiento atractivas, con pequeños recargos, aunque será sólo al principio. Porque si algo tiene el 4G es que, al ser más rápido, llevará al cliente a gastar más datos: Yoigo estima que se multiplicará por seis el tráfico de datos, con lo que si un cliente 3G consume una media de 500 megas, el cliente 4G consumirá 3GB. Y claro, pagará mucho más.

De hecho, la llegada del 4G va a forzar a los operadores a modificar su sistema de tarifas. Si hasta ahora, cuando un cliente se pasaba del consumo contratado (15% lo hacen), la  reacción del operador era ralentizarle el acceso, bajarle la velocidad de acceso, ahora con el 4G, no tiene sentido penalizar una conexión de alta velocidad. Y las operadoras optarán por una de estas dos opciones: cobrar un importe adicional para ampliar el consumo (como ya hacen los operadores móviles virtuales) o cortar  la conexión al usuario. Y como en otros países, se modificará el sistema de tarifas planas, tratando de cobrar distintas tarifas según el consumo de datos previsto. Pero en general, con más velocidad, más consumo de datos y más factura a pagar por los usuarios.

La oferta de servicio 4G es el último arma de las grandes operadoras con red (Vodafone, Orange, Yoigo y Movistar quizás en 2014, cuando consiga las frecuencias que le faltan) en su guerra frente a los operadores móviles virtuales (Jazztel, Ono, Pepephone, MasMóvil, Simyo, Lycamobile, Lebara, Carrefour, Día…), que sólo podrán ofrecer 4G si les alquilan redes y frecuencias (algunos OMV anuncian su 4G para finales de año). Una guerra donde siguen perdiendo los grandes: en abril, por primera vez en la historia, las 4 operadoras con red perdieron 350.000 abonados, mientras ganaban clientes sobre todo Jazztel y Ono. La pelea de ofertas aumenta cada mes las fugas de clientes: más  de 5 millones de españoles han cambiado de operador de móvil en el último año.

En 2013, además de la batalla incipiente del 4G, las operadoras están lanzadas a dos guerras comerciales por los clientes. Una, la batalla del todo incluido: ofertas de paquetes con fijo + móvil+ ADSL fijo. De momento, está siendo un éxito y ya se han vendido 3 millones de paquetes todo en uno desde que Movistar iniciara esta batalla (octubre 2012), en perjuicio de los operadores móviles virtuales que no tienen red fija propia (todos salvo Jazztel y Ono). La otra guerra, la de verdad, es la batalla por Internet móvil, dado que España es líder europeo en teléfonos inteligentes (63,2% móviles son smartphones, frente al 54,6% en los principales países europeos. Con ello, 25 millones de móviles tienen ya conexión a Internet y 6 millones de españoles (uno de cada cuatro internautas) se conectan cada día a Internet vía móvil. Y aquí está el negocio, en cobrarles los datos, las descargas que hacen (imparables), no las llamadas que hagan.

En medio de todas estas guerras, las operadoras se enfrentan a una caída de líneas (3 millones de móviles dados de baja en el último año) y a una caída de ingresos del 7,2% en 2012, motivada por la guerra de tarifas, que provocó una rebaja de precios de las llamadas (- 37,3 % entre 2008 y 2011 y otro -13,8 % en 2012). En paralelo, han tenido que frenar sus inversiones, aunque deberán aumentarlas para completar la llegada del 4G. Las telecos se quejan del aumento de la normativa y regulación de la Comisión Europea, que quiere fijar una tarifa única de móviles para toda Europa (sin roaming) en 2014. Y critican la actitud parasitaria de Google, Apple y las redes sociales, que sin invertir hacen negocio gracias a sus redes.

Todo apunta a que la llegada del 4G, las guerras comerciales y la regulación van a obligar a las operadoras a más ajustes y fusiones, porque mientras en EEUU o China hay 3 grandes operadoras, en Europa hay 160. Pero, sobre todo, las operadoras van a cobrar cada día más por los datos, que crecen de forma imparable (por la descarga de vídeos, películas y juegos), amenazando con colapsar sus redes. Primero, van a aprovechar el lanzamiento del 4G para cobrarnos más por el móvil, ahora que vamos a poder hacer descargas más rápidas. Y pronto también por la ADSL de casa: Deutsche Telecom ya ha planteado imponer límites al volumen de datos en sus líneas de ADSL, reduciendo la velocidad si los clientes los superan. En uno y otro caso, a más datos, más factura. Habrá que vigilar mejor el uso que hacemos de Internet, sobre todo en el móvil: tanto descargas, tanto pagas. Ojo al dedo.

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