domingo, 1 de julio de 2012

Europa gana tiempo, con el BCE de bombero


Europa fue a esta Cumbre al borde del precipicio y sale eufórica porque no se ha despeñado. Pero sólo hay una medida concreta, para calmar los mercados: que el BCE haga de bombero y compre deuda de España e Italia. En el resto, los líderes europeos sólo ganan tiempo: posponen hasta octubre la hoja de ruta y el calendario para avanzar en la unión bancaria, fiscal  y económica, más Europa para afianzar el euro. Y contra la recesión en 12 países, aprueban un raquítico Plan de inversiones de 120.000 millones (sólo 10.000 nuevos). España e Italia han vendido la Cumbre como “un éxito propio” (conseguir que les echen un flotador para no ahogarse), pero tanto Merkel como el BCE recuerdan que “nada es gratis”. Por eso, Rajoy tendrá que aprobar un duro ajuste bancario y nuevas medidas: subir el IVA, recortar ayudas a la vivienda, bajar sueldos a funcionarios y más reformas laborales y en pensiones. Y si la recesión aumenta, como dice el Banco de España, tendrá que hacer más recortes en otoño.

España e Italia acudieron a esta Cumbre europea advirtiendo a sus colegas que la presión de los mercados era insostenible: no podían seguir pagando un 7% (España) o un 6% para financiarse, porque eso destroza las cuentas públicas (supone duplicar en 10 años lo que se debe) y hace imposible que bancos y empresas se financien. Merkel aceptó que el BCE les ayude, comprando deuda (con recursos del Fondo europeo de rescate) para que baje de precio. Pero a cambio de este “cortafuegos”, tendrán que cumplir las contrapartidas: la ayuda estará condicionada a que cumplan las recomendaciones de la Comisión en materia de déficit y gasto público. Si no hacen los deberes, no hay bomberos. Y en nuestro caso, los deberes nos los pusieron en mayo: subida del IVA, recorte déficit Estado y autonomías, acelerar edad jubilación 67 años, cambios en reforma laboral, reforma financiera, liberalizar servicios y Plan contra la pobreza. Y supresión de ayudas a la vivienda y bajada sueldos de funcionarios (FMI).

La otra petición de España e Italia, apoyada por Francia, era que Bruselas aprobara ayudas  directas a los bancos en apuros, sin pasar por los Estados (para no subir su deuda pública). Merkel no quería y ahora ha cedido a medias: no habrá ayudas directas hasta que no haya unión bancaria en Europa, hasta que no sea el BCE (y no el Banco de España o Italia) quien supervise los bancos y Cajas e imponga y  vigile de cerca los ajustes (cierre oficinas o bancos, despidos, depósitos, créditos…). Algo acordado en la Cumbre pero que no estará en marcha hasta finales de 2.012 o 2013. Bankia y la crisis bancaria española no pueden esperar tanto, así que el rescate bancario solicitado (hasta 100.000 millones) irá ahora al Estado y contará como más deuda pública. Y  cuando cambie el sistema, a finales de año o después, bancos y Cajas rescatados devolverían el préstamo al Estado y se lo pedirían al Fondo de rescate europeo. Un lío para que Merkel salve la cara ante sus ciudadanos (los que más pagan el rescate).

La tercera decisión de la Cumbre, poco explicitada, es un Fondo de 120.000 millones (1% PIB UE)  para “reanimar la economía europea”, donde hay 12 países en recesión. Un Fondo raquítico (Europa ha destinado a salvar sus bancos más de 400.000 millones), al que sólo se aportan 10.000 millones nuevos (55.000 son remanentes de Fondos estructurales y 60.000 es deuda que emitirá el BEI). Una iniciativa de Hollande que Merkel ha peleado en esta Cumbre porque era la contrapartida a los socialdemócratas alemanes por apoyar el Pacto fiscal europeo en el Bundestag. A España le podrían tocar entre 9.000 y 10.000 millones de inversión, a cofinanciar, una cifra ridícula.

Fuera de estas tres decisiones, lo demás son buenas palabras: un principio de acuerdo para que en la Cumbre de octubre se apruebe la hoja de ruta y el calendario para la unión bancaria, fiscal y económica, tres patas claves para avanzar en más Europa, a costa de menos autonomía de los países, algo que se lleva pidiendo desde que en 1999 nació el euro. En banca, se pretende crear un supervisor único para los 17 (el BCE), un Fondo de garantía único (para los depósitos) y un Fondo de intervención de crisis. Y en la unión fiscal, crear un superministro de Economía del euro que fije techos de gasto y de deuda, pudiendo vetar los Presupuestos nacionales. Y sólo cuando haya una disciplina fiscal asegurada, “se hablaría de un Tesoro europeo que podría emitir eurobonos”. Para 2013 o 2014 (no lo verá Merkel, como ella anticipó, ya que tiene elecciones el año que viene).

Largo me fiais la construcción europea, quizás piensen los mercados, que aprovechan los desajustes entre países para atacar a los más débiles y ganar dinero. Pero el mayor problema sigue siendo que la economía europea está débil: los países euro no crecerán nada este año y 12 países están en recesión, entre ellos España e Italia, con crecimiento negativo de Francia el segundo trimestre. Y así, los inversores temen que los países más débiles tengan problemas para pagar su deuda, para pagarles. La recesión (y el paro) son el primer problema de Europa, sobre todo en el sur, pero no se ha hablado apenas de ello en la Cumbre. Y así nos va.

En España, el mayor problema no es la prima de riesgo, sino la recesión, que se agrava por los recortes (Estado, autonomías y Ayuntamientos) y la caída del consumo, derivada del altísimo paro (en unos días rozaremos los 6 millones) y la caída de los salarios, la mayoría sobre los 1.000 euros al mes, según el INE. Con este panorama, el Banco de España ya ha anticipado una mayor caída en el segundo trimestre (podría ser del -0,6%) y muchos expertos apuestan por  una caída del 2 al 3% este año y por encima del 1% en 2013 (España será el único país europeo que decrezca en 2013). Así, caerá la recaudación y será difícil recortar el déficit público: hasta mayo, el déficit del Estado es del 3,4 %, muy cerca del 3,5% prometido para todo el año. Y si cae la recaudación, los mercados temerán por cobrar su deuda y volverá el baile, a pesar del bombero. Y eso  obligará al Gobierno a  nuevos recortes y subidas de impuestos en otoño.

Al final, la Cumbre ha buscado  evitar el precipicio de tener que rescatar a España y a Italia (la cuarta parte de Europa), pero los dirigentes europeos siguen sin dar pasos firmes en más Europa y profundizando en los recortes, en las recetas que han llevado a la recesión. Son fundamentalistas del ajuste: no quieren ver que mientras Europa no crezca, los mercados no confiarán en que su dinero está seguro en el continente. Y seguirá creciendo el paro, la incertidumbre, la desconfianza. No necesitamos sólo bomberos: nos hacen falta ingenieros para construir el futuro. Crecer. Salir del hoyo.      

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