miércoles, 6 de junio de 2012

La Iglesia, cortina de humo del catastrazo


En plenos recortes y subida de impuestos, la Iglesia se ha convertido en chivo expiatorio por no pagar el IBI a los Ayuntamientos. Como tampoco lo pagan miles de instituciones, desde colegios y embajadas a Renfe, Fundaciones, mezquitas, Cruz Roja, la duquesa de Alba o el hotel Palace. Unos 1.000 millones que se dejan de ingresar, sólo 50 de la Iglesia. Que también disfruta de exenciones en muchos impuestos, desde sociedades a sucesiones o plusvalías, como otras instituciones. Al final, la revisión de estos privilegios, que hay que hacer, encubre el catastrazo: la subida del IBI, entre 90 y 120 euros, que nos van a hacer los Ayuntamientos en 2012 y 2013. Y tampoco se habla de otros privilegios: 38.102 millones que se van en exenciones fiscales (muchos a grandes empresas) y 13.700 millones en subvenciones, al Hipódromo de Madrid (2,27 millones), el Teatro Real (13,15 millones) o la Federación de Fútbol (3 millones). Sin ellos, no habría déficit ni recortes.  
enrique ortega

Los privilegios fiscales de la Iglesia, el segundo patrimonio de España tras el Estado (100.000 inmuebles, miles de tierras y 3.700 monumentos), se remontan a hace siglos y se concretan en el Concordato firmado con Franco en 1953 y renovado en los Acuerdos con la Santa Sede de 1979. Pero en 2002, el PP aprueba la Ley de Mecenazgo, donde incluye los beneficios fiscales de la Iglesia y los amplía a otras instituciones sin fines de lucro, que tampoco pagan el IBI a los Ayuntamientos: locales públicos (colegios, comisarias, cuarteles…), colegios concertados, Cruz Roja y ONGs, Federaciones Deportivas, mezquitas y otras religiones, Fundaciones, Renfe y edificios históricos, desde el Palacio de Liria al Hotel Palace o la SGAE. Partidos y sindicatos dicen que sí pagan.

Ahora, los Ayuntamientos le han echado el ojo a los bienes de la Iglesia, para intentar tapar sus agujeros. Y ya hay varios, incluso del PP (Zamora, Valladolid, León) que preparan un censo de locales, mientras el PSOE ha ordenado a sus concejales que presenten mociones en los Ayuntamientos para cobrar el IBI, al menos de los edificios que no se dedican al culto (aparcamientos, restaurantes, hospederías, viviendas…), un pago que el PP ha ordenado que rechacen sus concejales. El antiguo alcalde, Ruíz Gallardón, estimó que la Iglesia dejaba de pagar en Madrid 4,8 millones por el IBI. Dado que Madrid ingresa la novena parte del IBI de toda España, podría estimarse en 43,2 millones el IBI de los inmuebles de la Iglesia que sumados a sus bienes de naturaleza rústica (pagan un IBI muy bajo) sumarían 50 millones. Un 5% de los 1.000 millones que dejan de ingresar los Ayuntamientos por el IBI de los que no lo pagan.

Pero los privilegios fiscales no son sólo en el IBI. La Iglesia y demás entidades sin ánimo de lucro tienen importantes exenciones en varios impuestos más: plusvalías, sucesiones, transmisiones patrimoniales y sucesiones. El único impuesto del que está exenta la Iglesia y no los demás es el de licencia de obras municipales (ICIO), por el que los Ayuntamientos recaudan 1.500 millones (como mucho, la Iglesia debería pagar 15). Y desde 2007, la Iglesia paga también el IVA (se ahorraba unos 30 millones), por imposición de Bruselas.

En paralelo a la polémica del IBI ha saltado el tema de la financiación de la Iglesia en España, donde recibe unos 5.800 millones al año del Presupuesto. Una parte (250 millones) es dinero de los contribuyentes católicos (7,5 millones), que marcan su casilla en el IRPF, algo que no pueden hacer los creyentes de otras religiones. Otros 700 millones es dinero público que paga a unos 18.000 profesores de religión. Luego está el pago de capellanes en instituciones públicas (25 millones), ayudas a ONGs (91,3 millones a Cáritas y Manos Unidas), el coste de la sanidad a los religiosos (700 millones), la rehabilitación del patrimonio de la Iglesia (13 millones) y, sobre todo, los 4.000 millones destinados a financiar la enseñanza religiosa concertada (1.400.000 alumnos), que si no tendría que impartir la enseñanza pública.

La polémica es si todo este dinero tiene que salir del Presupuesto o si la Iglesia debería autofinanciarse con sus fieles, como hace en Alemania y muchos países. Es lo que planteaban a medio plazo los Acuerdos de 1979 (“lograr por sí misma los recursos suficientes”) y lo que proponía  una moción de IU, apoyada por Grupo Mixto y PSOE (que no resolvió la financiación de la Iglesia en casi 8 años de Gobierno) y rechazada por PP, CiU y UPyD.

Al margen de la financiación de la Iglesia, que paguen el IBI (ellos y otros) no es algo que puedan decidir los Ayuntamientos, ya que les exime una Ley (de Mecenazgo), que habría que cambiar (y entonces estarían detrás los acuerdos con la Santa Sede). Y mientras se habla de la Iglesia, nos olvidamos del catastrazo, la subida del IBI a particulares y empresas por partida doble. Por un lado, este año se ha revisado el catastro de muchas ciudades (Zaragoza, Palma de Mallorca, Santa Cruz de Tenerife, Oviedo, la Coruña y Murcia), después que el verano pasado se revisara el de Madrid y 215 municipios más. Y por otro, a todos se les sube el tipo del IBI, entre el 10% (en más de la mitad de los Ayuntamientos) y el 4%, según el año de revisión catastral. Una subida del recibo entre 90 y 120 euros, en 2012 y 2013.

Y hablando de privilegios fiscales, no sólo están los que no pagan el IBI. En 2012, hay 38.102 millones en desgravaciones fiscales, que el Estado no ingresará y beneficiará a particulares (6.000 millones a los compradores de pisos)  y sobre todo empresas (6.046 millones en sociedades). Y otros 13.700 millones en subvenciones a una lista de 500 entidades, desde el Hipódromo de Madrid (2,27 millones) al Teatro Real (13,15), la Opera de Bilbao (1,75 millones), la Federación Española de Fútbol (3 millones) o la Maestranza (2,12). En total, 51.802 millones, vez y media los recortes, que se reparten sin transparencia y con el desconocimiento de la mayoría de españoles. Eso sí tiene morbo, más que el IBI de la Iglesia.

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